jueves, 29 de enero de 2009

LAS VISITAS....

Estoy en la playa, un calor moderado y el viento de siempre. Al disfrutar este bosque y este mar en invierno, cuando el viento es helado y el mar abierto bien revuelto, ahora, en verano el viento sempiterno se soporta.
Lo que he visto en gran cantidad, este verano, marcando una variación, es gran cantidad de muchachos de raza negra vendiendo chucherías de plata o enchapadas o de acero o relojes imitación. Al ser la raza negra una rareza por estos lados llaman la atención con su piel azul, pero mas aún parece ser, les llama la atención a ellos nuestra aceptación, nuestra amabilidad, y dicen, en su castellano casi inexistente, sentirse aquí muy cómodos y bien tratados....
Vienen de Sierra Leona, Senegal... se detienen un ratito y nos explican lo que pueden y como pueden, nos gusta escucharlos, nos gusta que nos cuenten. Aún con este tema de la globalización, en donde se ve de todo en todos lados, aquí los seres de raza negra siguen siendo una rareza. Los vemos raros, ni amenazantes, ni molestos, solo raros, diferentes, sabemos que sufren hambre en sus países; este país supo de hambres ajenas, todavía no olvidamos el hambre de los abuelos, con el Hotel de Inmigrantes. Sabemos de diferencias, tuvimos que aceptarnos; en el medio de estas soledades hace menos de cien años no mantuvimos dialectos, construimos un lenguaje. En estas playas enormes y casi desiertas hay lugar para los Africanos vendiendo baratijas, caminando, no muriendo ahogados escapando del hambre, desparramados sus cadáveres en la orilla. ¿Será que recordamos que muchos de nuestros viejos casi mueren de hambre o de tristeza en un barco cruzando el Atlántico? ¿Será que no nos hemos olvidado?
Será que estamos tan lejos de nuestro centro imaginario? Será que somos desterrados todavía los Argentinos, que las "visitas", sean del color que sean, nos producen la misma alegría que a los chicos las visitas? Será que a pesar de todo lo que criticamos, auto-criticamos, nos flagelamos, auto-flagelamos, hetero-vituperamos, panto-vituperamos, será digo, que somos tolerantes?
No se, ni me importa la explicación de por qué razón lo somos. Somos, aún a estas alturas además de intolerantes, tolerantes...Que no es poco.

4 comentarios:

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

Es muy curioso lo que dices del centro imaginario, perdido, del sentimiento de desterrados de los argentinos. La verdad es que a ustedes se les ve lejos, allá abajo y al oeste, perdidos... ¡Pero yo creía que era el sentimiento etnocentrista de los europeos! Explícame algo de eso del centro y la circunferencia enn el sentimiento del mundo en el imaginario antropológico del ser argentino, si sabes o quieres, o remite a algún autor...
En cuanto a los visitantes africanos, lamentar que las mafias que organizan los "viajes", o sea, los nuevos tratantes de esclavos negros para América, una vez saturada Europa, pues hagan sus negocios allá. Que eso es lo que está detrás. Soy partidario de que se controle eso, ese negocio de los tratantes, usando engaños para llevar gente allá, prometiéndoles paraísos imposibles, que esquilman a Africa de sus mejores gentes, perdida en la suprema pobreza, y cono los recursos que se les intervengan potenciar el crecimiento africano, que stá detenido en la edad de piedra por esos traficantes, sus mafias y los apíses que esquilman recursos... Pero ha de ser obra de ellos mismos... No sé, es complejo y largo exponerlo...
Gracias y salud, disfruta tu verano, la playa y el bosque...

Ana dijo...

Hola Agustín. El problema de la inmigración/emigración - depende donde esté uno posicionado- desde Africa, no lo conozco en profundidad, claro que escuché de las mafias que “acarrean” inmigrantes, hay estados entre esas mafias, o estados que miran hacia otro lado, porque conviene tener mano de obra barata....pero no me he dedicado especialmente a ello, tampoco me he dedicado a investigar que ocurre con una población que recibe a los susodichos inmigrantes en este mundo globalizado, solo lo he visto por encima y lo que he visto me ha gustado tan poco que me he dedicado a otras cosas tan desagradables como esa que me tocan mas de cerca.
El tema de la inmigración/emigración y de la expoliación es muy complejo, como lo es el de los países del “tercer mundo”, muy largo y con demasiadas aristas efectivamente, como decís.
El comentario sobre los “visitantes” de raza negra lo marco desde otra óptica, que es también muy compleja, aunque lo que escribí es casi anecdótico, como un corte en un momento y lugar: la curiosidad que nos produce tener seres de raza negra en nuestro país, aunque sean muy pocos....me sorprende nuestra propia curiosidad y lo tolerantes que podemos ser algunas veces, dentro de nuestra intolerancia. Imagino, solo imagino que nuestra tolerancia debe tener que ver con nuestros orígenes, desde “nuestro ser desterrados” "Europeos sin Europa" como dijo un italiano, Ministro de Educación, si no falla mi memoria, que nos visitó en su momento.
Hablas de etnocentrismo Europeo, muchísimos Argentinos somos Europeos por Ius sanguinis, tenemos idéntico etnocentrismo....solo que nuestro centro está ubicado a 15.000 km. se nos complica !! Esa distancia, larga, con un Océano en medio que nos separa, es la que han transitado los nuestros hacinados en barcos para llegar a estas tierras, esa distancia es la que han sufrido los nuestros cuando recibían cartas o llamadas desde Europa, esa distancia, nosotros, la hemos sufrido con ellos; con esa distancia y el sufrimiento de transitarla hemos crecido, y ustedes, o muchos de ustedes con esa distancia han envejecido, los padres que dejaron ir a sus hijos, los hermanos que no se han vuelto a ver...
Seguramente para los Europeos , Argentina está en la periferia mas limítrofe del mundo, a los Argentinos, creo, nos cuesta asimilar eso, no hablo desde lo personal, sino intento traducir algo así como un imaginario colectivo, si es que lo hay, un discurso repetitivo, un estribillo en nuestro decir. Será tan raro un Latinoamericano para los Europeos como para nosotros un hombre de raza negra, solo que a nosotros nos cuesta comprender eso como sociedad, creo, prescindir de Europa. No hemos dibujado aún nuestra propia identidad, es aún un mix muy poco homogéneo, todavía somos “Itañoles". Tenemos a Europa en el recuerdo, no solo en nuestros genes, ( la talasemia o anemia mediterránea por darte un ejemplo, es muy común aquí ) sino también en los recuerdos de nuestra infancia, muchos de nuestros padres o abuelos murieron con la esperanza, nunca cumplida de regresar a vivir en su “pueblo”, muchos “sufrieron” desde aquí la guerra civil, la segunda guerra; no observas de la misma manera una guerra cuando tenés un hermano o un padre en ella, cuando ves a tus abuelos o a tus padres llorar por el hermano muerto, por el padre fusilado, por el tío caído en combate, o tienes una madre que sufrió la guerra y aún está marcada por los bombardeos. Vamos! Somos como los parientes del campo.
El Río de la Plata recibió a todos, a los rebeldes, a los que tenían hambre, a los anarquistas expulsados. El resto de Latinoamérica tiene una mezcla con los habitantes primitivos de estas tierras, mezcla que la mayoría de los Argentinos no tenemos, ¡esto no es un juicio de valor! No creo que sea mejor o peor que no tengamos sangre y cultura autóctona, simplemente la mayoría de los Argentinos no la tenemos, las tristezas son Europeas, las alegrías solían serlo ”alegres como castañuelas”
Personalmente tomé un concepto Americano netamente, que es la Pachamama, personalmente, poca gente aquí conoce que significa la Pachamama.
Personalmente siento indignación por la forma como el colonizador Español aniquiló la población indígena en el Río de la Plata, y las colonias del Alto Perú y la saqueó, gran indignación!...peeero recuerdo a mi abuelo Francisco, Español, dándome la mano para llevarme a pasear y contándome, en Español castizo, no Argentino, sus historias, y el tema me toca demasiado de cerca como para no tener un conflicto con él, yo misma soy una descendiente directa de aquellos que saquearon MI tierra, me duele el saqueo de los MIOS a MI tierra, el exterminio de los autóctonos de MI tierra por los DE MI SANGRE . Estamos ubicados en algún lugar imaginario que no es nuestra tierra, ni es Europa, sino otro sitio diferente. Estamos muy teñidos de nostalgia - como dice María Elena Walsh, una poeta Argentina, “ es un chico que piensa en inglés y una vieja nostalgia en gallego”- porque es muy reciente lo nuestro, no hay aún tres generaciones consolidadas de Argentinos- Argentinos. Nosotros sabemos muy bien eso de que el mundo es ancho y ajeno, pero uno puede apropiarse de él o en todo caso el mundo es de todos o de ninguno, asì como que los límites y las naciones están en nuestras cabezas, sabemos que somos Europeos de orígen - muchos tenemos pasaporte de la Unión Europea - pero por diferentes cuestiones estamos acá, tan lejos, y en definitiva mas allá de las razas, importan los afectos, las circunstancias, los momentos.
Esto ha dado lugar a múltiples cuestiones de integración, desintegración, tolerancias, intolerancias, que resultan sumamente enriquecedoras y complicadas para permitirnos constituirnos como sociedad, pues aún somos jóvenes como sociedad, digo.... muy jóvenes.
Gracias. Cariños, la playa está preciosa, solitaria y salvaje.

Fernando de la Riva dijo...

Hola Ana,
Te escribo desde otras playas, las de Cádiz, donde llegan los cayucos repletos de inmigrantes pensiguiendo el sueño de la Europa opulenta, para encontrar a menudo el rechazo y la exclusión.
Hoy nos hemos desayunado con la noticia de que en Gran Bretaña se extiende una huelga para reclamar que los puestos de trabajo sean para los británicos y no para los "extranjeros".
De nuevo el fantasma de la xenofobia y el racismo, que se envalentona en tiempos de crisis.
¿Cuando caeran las fronteras?
Un abrazo.

Ana dijo...

Hola Fernanado! Estamos en un mundo muy peculiar por cierto, afortunadamente, por aquí, por las razones que escribí arriba y por otras muchas, la conflictiva no tiene tanto que ver con la xenofobia y el racismo, aunque tenemos, como todo el mundo,algo de etnocentrismo, como dice Agustín...solo que por aquí nuestro etnocentrismo está un tanto confuso...Realmente, cuando caerán las fronteras, y el mundo será de todos...
Cadiz...que bella es la costa de ustedes...tan cálida, aquí hasta en verano tenemos frío!
Un abrazo.