martes, 20 de enero de 2009

PUNZI DE INFINITO BUENOS AIRES

Fundación mitológica del lunfardo

A José Gobello

Eran tiempos de gringos y coraje.
No se sabe por dónde ni qué día,
en algún yotivenco fulería
se juntaron los taitas del lenguaje.

Venían de países sin mañana
donde duelen la tierra y el arado,
magros el pan y el vino cosechado.
Y anclaron en la greda ciudadana.

Desde otras playas y otros meridianos,
al arrabal de chatos caseríos
arribaron los turcos, los judíos,
los gálicos, los rusos, los germanos. . .

Tanos y gaitas en el entrevero
le tiraron palabras al idioma,
y un compadre cabal les dio la noma
y el catre del bulín aguantadero.

Y cada coso gatilló lo suyo,
su jerga dialectal, su voz errante:
un goruta se puso con espiante
y un fullero gitano con chamuyo.

Un genovés se despachó con chanta,
deschave, berretin y contamusa;
y alguien batió dequera dequerusa,
y el caburé rajó con la percanta.

El idish moishe y el argot escracho,
el galo pris y el piamontés linyera
se unieron al inglés en la perrera
y al xeneixe bacán y al inca guacho.

Forfai el yoni y el caló choreo
más los porteños farra y escolaso
zarparon juntos del convoy del brazo
y a la conquista del suburbio reo.

El indio che y el italiano yeta,
los españoles bronca y espamento
la tallaron de capos del convento
con la madama del francés berreta.

Surgieron mil parolas: farabute,
colimba, grela, poligriyo, cufa,
cocoliche, chiqué, morfi, garufa,
cana, laburo, gigoló, debute. . .

Eran tiempos de gringos y coraje.
No se sabe por dónde ni qué día,
en algún yotivenco fulería
se juntaron los tauras del lenguaje.

Y a la final, así nomás, al bardo,
y a la luz de un farol de taquería,
se mandaron –en rante cofradía—
la Academia Porteña del Lunfardo.

2 comentarios:

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

Me maravillo de la jerga lunfardí, yo me convierto y quiero sus palabros. Inmensa riqueza viva, espero, que alguien cogerá un buen día y escribirá en todos los idiomas algo sonado.
Hay un autor español, Julián Rios, autor de "Larva, una noche de Babel", que ni de lejos llega a todo esto, para mi gusto. Tengo entendido que el lufardo es más jerga para escribir estos poemas, o poesía, una especie de lo que era una lingua franca en el medievo europeo, que un idiolecto en sí mismo, o sea, un uso particular de la lenngua extendido entre una clase determinada. Acláremelo, por fa.
Y muuuchas gracias por estar y ser así. Me felicito.
Besos.

Ana dijo...

Agustín, el lunfardo es una mezcla de todos los dialectos que hablaban los inmigrantes que llegaron a Argentina durante finales del siglo XIX y comienzos del XX sobre todo, en realidad no es una lengua constituida, es un vocabulario marginal, palabras que se mezclan con las castellanas y que eran, en una época transgresoras, ya no lo son, todos las usamos, se ha hecho corriente en el habla Argentina y sobre todo en Buenos Aires.
Hay una Academia del lunfardo, de lo que puedo enviarte información. Pero lo mas interesante es como se ha plasmado en esa jerga la convivencia de "gallegos" y "tanos" sobre todo, sin olvidar el hablar calò, las voces de los gauchos que había en las pampas antes de que llegaran los inmigrantes, los "rusos" de religión judía que llegaron escapando de Rusia a fines del XIX, somos la segunda congregación judía mas importante en número luego de EEUU, fuera de Israel, eso ha dado color a nuestro castellano, eso hace también que cuando yo escucho o leo a un Español - a pesar de haber tenido 2 abuelos nacidos en Salamanca y que hablaban un español de España- parte de lo que dicen no lo entiendo....
Cariños y un poco de arena calentita - estoy en la playa en estos días - para paliar el efecto de la nieve que tienen por allá.