jueves, 26 de marzo de 2009

RIGUROSIDAD

Andaba por estos días leyendo en varios sitios sobre la verdad, sitios por supuesto en donde cada uno desgrana su conceptos presentándolos como la verdad con el derecho que le asiste de así hacerlo. También he leído, en el otro extremo, la tan común referencia a hechos que no se conocen con ligereza y liviandad asombrosas, sin aclarar, “es mi opinión” o “así lo creo” o “lo dijo Menganito en 1904 cuando pasaba unos días de descanso en Portofino” , en donde a modo de Cambalache se mezclan obscenamente opiniones, propias, ajenas y mal interpretadas.
Leí una frase que me quedó “picando” en el blog * A la flor del berro, sencilla, contundente, “ la verdad y la realidad son complejas”. No se nos escapa que la verdad, ha sido motivo de discusión entre las diferentes corrientes filosóficas desde el principio y no se ha arribado a un acuerdo sobre ella, no arribaré acá, ni lo intentaré, obviamente.
Solamente intentaré advertir de mucha verdad revelada que leo, escucho y veo, que intenta ser verdad para todos, y cada uno va a la carga con la suya creyendo que es “la verdad común”, sin aclarar debidamente es “mi verdad”. Cierto es, que sobre algunos ítems nos ponemos de acuerdo, tenemos para ello básicos diccionarios y otros no tan básicos; sentido común, no tan común; sentidos, cinco, a veces sin sentido; lengua común para entendernos o des-entendernos. Pero “construcción de verdad universal” tenemos?
En estos tiempos de comunicaciones rápidas la propagación de “las verdades” funciona para mi gusto como el mejor y más efectivo modo de poner una cortina de humo sobre la realidad, la realidad diversa, la realidad compleja, las diferentes realidades. Se nos uniforma el pensamiento, nos rotulamos y nos envasamos para que a quien le parezca nos utilice, nos comercie nos compre y nos venda.
Parecería por los intentos, que muchos quieren arribar a la verdad y domesticarla, tenerla a su lado y agarrada del collar. Peligrosa cuestión.
La ciencia, como así marca * A la flor del berro, refiriéndose al acto médico, consta de protocolos, pasos, diversas opiniones para arribar a un diagnóstico, utiliza una rigurosidad, que no le permite llegar a la verdad, pero si tal vez analizar la realidad con las herramientas imperfectas de las que disponemos.

A la rigurosidad me remito.

22 comentarios:

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amiga Ana:

Tienes que dar también una oportunidad a aquell@s para quienes todo es más fácil de lo que parece. La realidad no es tan compleja como parece. Solemos ser nosotr@s quienes muchas veces la complejizamos. Cuestión aparte es que la realidad sea difícil y dura y, los poseedores de los medios de producción y de cambio, los que tienen el poder, no quieran soltar ni compartir nada del mismo. Ahí es donde está el problema, pero los análisis son fáciles. Están de una parte los que nos ponen la bota en el cuello y no nos dejan ni respirar, y por otro aquellos que tenemos que desplegar nuestra creatividad, nuestra imaginación, nuestro ingenio para desembarazarnos de tanto explotador del tres al cuarto.

Como solía decir el Che Guevara: Hasta la victoria siempre. El presente es de lucha, el futuro es nuestro.

Recibe un muy fuerte abrazote amiga.

Ana dijo...

Hola Javier! Lejos de mi está querer quitar la oportunidad a nadie. Solo alerto de "las verdades reveladas", la excesiva simplificación y las manipulaciones en la información, te dejo un enlace a un artículo que ilustra lo que quiero decir: http://libertad7.blogspot.com/2009/02/marx-no-era-nostradamus.html
Rigurosidad no es para mi complicar las cosas sino hacerlas mas sencillas, sin ignorar lo complejo de CADA realidad, para que cada uno separe la "paja del trigo, como decimos acá.
Un abrazo!

Ricardo Musso dijo...

Hola Ana.

Leyendo el caso médico que se relata en el blog que dejaste para visitar, me vino a la memoria el viejo cuento que narra las andanzas de Jesús, y uno de sus discípulos, cuando visitaba las empobrecidas aldeas me Medio Oriente curando, milagrosamente, a los indigente enfermos que se encontraban en las calles, apoyando su mano sobre sus cabezas. Iban ambos en esos menesteres haciendo largas caminatas. Al regreso de una de esas excursiones, el discípulo, le señala a Jesús el estado de uno de los que había asistido a la ida de la marcha y que, no solo no había sanado, sino que se encontraba ya al borde de la muerte, en ese momento, El Señor, mira a su discípulo y le dice: “Pedro…, cagamos…, este tiene cáncer”.

El fondo de artículo que en ese sitio se trata, y que promueve el interesante post que vos nos brindas ahora, esta basado en esos conceptos de VERDAD y REALIDAD.

Cuando a mis 18 años conformamos un grupo de jóvenes del barrio donde nací en Buenos Aires, y decidimos estudiar marxismo y materialismo dialéctico instruyéndonos de la bibliografía sobre estos temas tan completa que tenía mi viejo en su biblioteca, te aseguro, que muchos de los conceptos que leíamos, se trasformaban en un “brete” para nuestras inmaduras mentes. Claro está que podíamos recurrir a él para clarificar esos temas, pero, así y todo no fue tarea fácil, aún hoy hay cosas de esos pensamientos que no estoy seguro comprender bien. Más allá de los criterios marxistas sobre la economía, donde el concepto de plusvalía nos parecía sánscrito, cuando llegamos a los de CONSCIENCIA y REALIDAD, ya en el plano filosófico…, ay mamita!

A sabiendas que estoy haciendo referencia a filosofías, por ende, creencias, y no a ciencias duras como la biología, la física o la matemática - en cuyas teorizaciones también hoy existen aún muy pocos criterios absolutamente compartidos, y muchos de ellos se discuten y conforman corrientes de visiones de esa realidad -, para mí, para mi vida, decidí adoptar esas postulaciones.

Al leer los conceptos leninistas sobre la REALIDAD (para mí, sinónimo de VERDAD) y que decían que ésta, la realidad, es EXTERNA A LA CONCIENCIA, en un momento me impresionó como una frase de “Perogrullo”, sin embargo, cuando pude dimensionar lo que estaba intentado decir, no caí al piso, pero me temblaron las piernas.

Te diría que esos conceptos recién se me clarificaron cuando ya, de grande (y bastante huevón!), en charlas que solía mantener con el viejo Musso (y que tengo grabadas en video. Incunábles para mí), él me ejemplificó que hasta que la rama de la física, la óptica, no inventara el microscopio, el mundo de virus y bacterias que pasó a observarse, imposible antes a la vista humana - y que posteriormente la biología fundamentó como el origen de muchas enfermedades que otrora estaban atribuidas a otros supuestos por la misma ciencia médica – existía desde siempre, independientemente que fuésemos conscientes, o no, de ello.

Te aclaro que el ejemplo me sirvió a fin de “cerrar” mi concepción filosófica de la Realidad (desde la visión dialéctica), pero tan, tan, tan huevón no era a esa altura!...jajaja!.

Me gustaría aclarar algo antes de ir al nodo de tu posteo que es, a mí entender, acerca de la COMPLEJIDAD de la VERDAD Y LA REALIDAD. Concretamente me refiero al concepto de VEHEMENCIA.

Cuando trasmito mis ideas, lo hago con vehemencia, con firmeza, seguro de lo que digo, y posiblemente ESA ACTITUD puede ser interpretada como una especie de SOBERBIA DE SER POSEEDOR DE LA VERDAD, pero convengamos Ana, si queres, que es una ACTITUD, y que posiblemente conlleve la intención de ganar adeptos a mi visión, sobre todo de aquellos que no se sientan muy firmes en sus convicciones.
Ahora, que lo que diga sea la VERDAD, la REALIDAD, naaaaaaaaa, si me creo eso, no solo sería soberbia, si no fundamentalismo (por no decir delirio!). Simplemente que resultaría menos convincente decir: “esta es mi creencia”, que decir “esta es la verdad”.

Así y todo, cuando trasmito (con vehemencia) mis ideas, trato de hacerlo asentadas en fundamentos muy sólidos para mí, y necesito (porque abierto estoy para cambiar mis creencias), fundamentos más sólidos que los míos para hacerlo.

Pero te aseguro Ana (y si fuese creyente te lo juraría) que sé, positivamente, que son MIS CREENCIAS, que son apenas (como el marxismo dice) un REFLEJO de la REALIDAD.

Por ello, sin ser una persona que ve siempre el “VASO MEDIO VACÍO”, no soy tan optimista como Javier.

La REALIDAD, sobre todo la social, no es tan sencilla de captar y mucho menos de modificar, justamente por lo expuesto arriba - y que es el sostén de mi filosofía, mi creencia -.
Las INNUMERABLES VARIABLES que creemos ver de esa realidad nos pueden hacer pensar que son la totalidad de las variables, y por ende, llevarnos por caminos erróneos y creernos que somos poseedores de la VERDAD para poder cambiarla, y yo, esa película ya la vi (junto con otros 30.000 y varios personajes de la historia).

Te dejo un beso grande.
Rik

Ana dijo...

Ricardo, tu blog se llama "mis creencias para vos", ese nombre lo nombra ( perdoname la estúpida frase....) Cuando yo pongo "lo que se me ocurra" es lo que a mi se me ocurre y si cito a Juancito, trataré de citar a Juancito textualmente, no lo que yo supongo que creo de costado que dijo Juancito, y si interpreto a Juancito debo aclarar que estoy "interpretando" a Juancito.
Creo que me has entendido muy bien, claro que hablo de la complejidad de la verdad y de la realidad y propongo, y me propongo un cierto grado de rigurosidad en nuestro pensar en nuestro decir, en nuestro escribir, creo nos va a ayudar a aproximarnos mejor a esa complejidad. Hay mucho ruido, demasiado....inocente y adrede.
Que el conocimiento racional no es objetivo desde Kant ya casi nadie lo duda o si???
Te copio aca tambièn un enlace que le pegué a Javier, lo voy a enlazar en la entrada...es un buen ejemplo de lo que digo

Un beso grande
http://libertad7.blogspot.com/2009/02/marx-no-era-nostradamus.html

Steki dijo...

Hola, Ana!
Esta relación entre VERDAD y REALIDAD, con seguridad que ha traído a muchos más de una discusión. Por lo menos a mí sí. La VERDAD de cada uno será de acuerdo a la REALIDAD que viva, supongo. Hay una única VERDAD? Hay una única REALIDAD?
Estoy de acuerdo con Rik con el tema de las CREENCIAS. Es así, son las creencias de uno las que quiere transmitir y no imponer pero sí hacerlas entender. Después... tómalo o déjalo. Aunque hay gente que te quiera imponer su verdad a toda costa creyendo que es LA verdad.
Bueno, me voy con mi VERDAD-REALIDAD a ocuparme de mi casa!
Un besote,
STEKI.

Ricardo Musso dijo...

Hola Ana

Exactamente, “Mis creencias para vos”, tiene la intencionalidad de dejar claro que son creencias y no verdades.

Me resultó muy interesante el post que dejaste y que leí.
Si embargo te confieso que a esta altura de mi vida, los conocimientos que he ido incorporando en su devenir, los vuelco, tratando de ser lo más didáctico posible, pero a veces peco de no realizar las citas de cada una de mis ideas (por otro lado, por las características de mi sitio, que apunta a un publico en general, se tornaría muy densa la lectura si citase textualmente frases que a veces son complicadas de entender), por ende, puede que cualquiera pueda interpretar (y cuestionar) que son interpretaciones de los que realmente las formularon.
Cuando tengo que enunciar conceptos muy precisos lo hago. Cito las referencias textualmente, o mis interpretaciones de ellos, pero mencionando las fuentes.

Claro está que mis ideas sobre que LA VERDAD Y LA REALIDAD son una sola y no tantas como individuos hay, provienen de mis lecturas marxistas pero, a esta altura, no podría citar texto ni página donde la leí.

Por tal razón creo que la critica al error del tal Cayo que dice que Marx dijo, es pertinente. Aunque en realidad Ana, a esta altura, no podría mencionar las causas por las cuales el capitalismo desaparecería de la faz de la tierra y se arribaría a un modo de producción socialista, creo que hasta sería ingenuo pensar que se producirá por alguna de las razones que el mismo Marx expuso. La verdad que lo desconozco.
Solo me arriesgaría a decir, y desde mis creencias, que no va a ser por un proceso que no conlleve enfrentamientos.

Besos.
Rik

Alfonso Vázquez dijo...

La realidad es asquerosamente irreal. Cada uno ve lo que quiere ver, o lee lo que quiere leer. Puedo dejar que la ser y el pais me manipulen o que sea la cope y la razón los que me modelen. No existe algo neutro, todo está matizado. PAra mi el blanco es blanco y el verde es verde: y punto pelota. Para un inuit el blanco tiene multiples matices, igual que para algunas tribus de la amazonía ser capaces de distinguir entre las tonalidades del verde puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Grandes Lukman y Berger y su contrucción social de la realidad.
Un saludo, os quedo un fragamento de matrix (¡qué gran película!)

Te explicaré por qué estás aquí. Estás porque sabes algo, aunque lo que sabes no lo puedes explicar pero lo percibes ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está, como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?

¿Te gustaría saber lo que es Matrix?. Matrix nos rodea. Está por todas partes, incluso ahora, en esta misma habitación, puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla, cuando vas a trabajar cuando vas a la iglesia, cuando pagas tus impuestos es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad: Que eres un esclavo igual que los demás, naciste en cautiverio naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix, has de verla con tus propios ojos.

Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás:

Si tomas la pastilla azul, fin de la historia. Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte.
Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos.
Recuerda lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más.

Ricardo Musso dijo...

Hola Alfonso

Pero lo que dices no tiene que ver con la REALIDAD sino con las INTERPRETACIONES sobre ella.

Las viejas discusiones entre Marx y el Obispo Berkeley acerca de si la realidad era real o no, se terminaron cuando Marx le dijo que, cuando cruzara una calle, si veía que un carro tirado por caballos, venía hacia él, se quedara en medio de la calle y cerrara los ojos diciéndose así mismo: “eso que veo no es la realidad, solo la estoy imaginando”, Berkeley se mando a silencio escrito desde entonces, porque las discusiones eran a través de cartas.

Un abrazo
Rik

EL ZORRO dijo...

En el principio metódico habría que decir que la "doxa" griega, enseñanza heredada, recibida, aserto heredado de los otros que se acepta, lo que significa opinión, no se forma o se monta o se llega a ella mediante la racionalidad, el cálculo y la experiencia. Así la "doxa", opinión, no vale un pimiento, es algo individual, subjetivo, personal, aceptado. Similar a la "pitias", en griego, que significa creencia, toda creencia se forma lo mismo que la opinión, sin base racional ni metódica, ni basada en la práctica...
Frente a esto tenemos el criterio, esto es el método basado en los pasos racionales, establecidos sobre hechos concretos verificables, que van dando pautas hacia verdades certeras, que a su vez puede abrirse, romperse, hacer crisis, hacia otras...
Dense cuenta que en la cultureta establecida como creíble y cierta se da a la opinión ("doxa") un rango similar al criterio, y sin embargo a la creencia algo oscuro y falso, propio del ámbito personal. Decir "opino yo", tan frecuente, es una redundancia, porque el que cree siempre es un yo subjetivo, difícilmente verificable en esa "doxa".
Su dudamos de qué se puede llegar a saber, cual es, por enda, la realidad, todo está permitido, y los reinos de las sombras no devorarán en forma de religiones, fanatismos, creencias, opiniones... Y en ese río revuelto siempre ganarán los pescadores...

Ricardo Musso dijo...

Hola EL ZORRO

El Método Hipotético Deductivo, base del conocimiento científico, es la herramienta por excelencia para hacer aproximaciones al conocimiento certero de la realidad.

Sin embargo, si el científico considera que lo que deduce ES LA REALIDAD, posiblemente produzca teorías cerradas sobre ese conocimiento y esas teorías se trasforman entonces en DOGMAS, y no en meros REFLEJOS de la realidad.

Ello no significa que la realidad no exista (que sea una mera construcción mental como lo que mencioné creía Berkeley), o que no podamos acceder a conocerla, pero en cualquier saber, si la puerta a nuevos saberes de la realidad no queda abierta, las premisas se transforman en reales CREENCIAS. Más peligrosas que las creencias basadas por la fe, por la doxa, o la opinión. Más aún si de cambios sociales estamos hablando.

No dudar que puedo llegar a saber no significa que mi saber sea un real saber, y no solo una aproximación a él.
Mencionando a los griegos, más hallá de la conocida frase de Heráclito acerca de que es imposible sumergirse dos veces en el mismo río, también dijo: “todo cambio es contradictorio; por tanto, la contradicción es la auténtica esencia de la realidad”.
Si no estamos convencidos de ello corremos el riego de lo que nos señalaba Albert Einstein cuando dice: “Es la teoría lo que determina qué podemos observar”, y por lo tanto caer en la parábola, de quien no recuerdo el nombre, pero lo puedo buscar, que dice: “Cuando no sé que no sé, creo que sé y cuando no sé que sé, creo que no sé”.

Yo, en lo personal, creo que no sé: no sé cuales serían los mejores cambios para la humanidad, y si los supiera, no sé cómo alcanzarlos. Por lo tanto, desde mi razonamiento, me incumbe el derecho a CREER que sé cuales son esos cambios favorables y cómo alcanzarlos, pero no aseverar que son CRITERIOS únicos y universales.

Rik

Ana dijo...

Hola a todos, si el zorro, a eso me refería a doxa y a epistéme, a grandes rasgos. Pero....no descalifico la creencia, la opinión, al contrario, me nutro de ella, me agrada y me enriquece saber de la vida cotidiana de alguien que vive en una sociedad diferente a la mía o en otra ciudad de mi país. Y en eso los blogs tienen la ventaja de que todos sabemos que estamos opinando, o por lo menos la mayoría opina y quien quiere lo lee y quien no, no.

Alerto sobre tener cuidado al decir y al escuchar también, escuchar con cuidado, leer con cuidado, intentando discriminar, porque las opiniones ( la doxa, ) pueden llegar a nosotros por vía de la persuasión , y la manipulación mediática usa y abusa de la persuasión, para generar opinión pública que se convierte luego en “votambre” como diría Agustín Romero Barroso, que finalmente nos maneja la vida y la muerte también. Y el bombardeo de opiniones, algunas tomadas como doxa y otras que aspiran a la categoría de verdad o episteme, (como les guste ) nos confunde. Pierre Bourdieu en sus estudios sobre tv dice : "La búsqueda de lo divertido inclina, sin que sea necesario quererlo explícitamente, a desviar la atención hacia un espectáculo( o escándalo)(...)a convertir la llamada “actualidad” en una borrachera de acontecimientos divertidos(...)en una sucesión sin pies ni cabeza de acontecimientos heterogéneos yuxtapuestos por los azares de la coincidencia cronológica ( un terremoto en Turquía, la presentación de un plan de restricciones presupuestarias, una victoria deportiva y un juicio escandaloso) que se reducen al absurdo al reducirlo a lo que se muestra en el instante presente (...)ausencia de la historia, negación de la memoria, difícil es pensar que quien se encuentre sometido a este régimen pueda historizar su propia historia.”

Efectivamente Ricardo, agregaría a lo que has dicho que Platón en el Menón expresa la posibilidad de que nuestras opiniones verdaderas se conviertan en conocimiento, el saber de opinión puede progresar pueden llegar a constituir episteme “ Las opiniones verdaderas, asi como las estatuas de Dédalo, están siempre escapándose del alma. Pero cuando ellas son enlazadas por aquello que da cuenta de la explicación (aitia) , lo cual como acordamos anteriormente es reminiscencia, (98a 3-5) entonces ellas se transforman en episteme y se vuelven permanentes”
Seguramente la rigidez en el conocimiento, la no posibilidad de aceptar diversas realidades, es también un riesgo.
Cariños a todos

Aaoiue dijo...

Me permito una glosa a la frase de *A la flor del berro:
Está claro que el hecho de que la realidad y la verdad sean complejas no debe impedir que persigamos y busquemos la simplicidad, porque admitir o acomodarse a que las cosas sean complejas no debe convertirse en una trampa más.

Me gusta ver como el eco funciona en internet y poder cruzar el atlántico como si nada o ¿por qué no? ir en el otro sentido y cruzar el Pacífico.

Saludos y besos.

Ana dijo...

Estimada Aaioue, agradezco la glosa, y la oportunidad a mi vez de aclarar a que me referí cuando respondí "rigurosidad no es para mi complicar las cosas sino hacerlas mas sencillas" en contraposición a "las excesivas simplificaciones". Un cierto método, otorga sencillez al camino, al proceso - quita el adorno, el artificio, lo excesivo, lo grotesco y hasta obsceno a veces - lo que nos permitirá analizar esa realidad compleja con mayor rigurosidad, sabido es que con tanto adorno se pierde lo esencial. Agregarle artificios a un hecho dado, es, a veces, un modo de desviar y mantener ocupada la atención,( estupidizada?) como lo es ciertamente la excesiva simplificación de aquello que de por si es sumamente complejo.
Propongo rigurosidad para transitar ese camino.
Me gusta también ver como este eco derriba barreras, nos permite comunicarnos, encontrarnos, referirnos las diferentes realidades.
Un beso grande.

Daniel Rico dijo...

Creo que todos nosotros stamos sedientos de erdad, que no es un problema teorico, sino vital. Por algun motivo que ignoro el apetito de verdad en nuestro interior no sesa y no se sacia con bagatela. Queremos saber:
¿Por que estamos aca?
¿hay un plan o todo es accidente?
¿debemos nosotros hacer el plan?
¿existe dios?¿que clase de degenerado crearia un mundo como este?
¿hay algo mas despues de todo esto?¿y porque no lo hay?¿no lo meresemos?¿tanto luchar y despues nada, oscuridad y silencio y nada de nada?
¿porque el helado de limon tine gusto a esperanza frustrada en primavera?

(siga la lista con las suyas)

Xaj dijo...

"El que nomina, domina", dicen por los pasillos. Si yo digo lo que es verdad, al mismo tiempo digo todo lo que no lo es. Te digo cómo ver al mundo, cómo sentir, y cómo no hacerlo. Dominación de signicantes y cosmovisiones de 3 pm.

Saluditos Ana!

Fernando de la Riva dijo...

Como decía el difunto Aristóteles: "la verdad es la suma de todas las partes".
Creo que vivimos en la edad de la duda. Desconfío de quienes tiene "LA verdad" ó "LA solución".
Apuesto por las búsquedas, la construcción colectiva, el diálogo, la diversidad, el consenso, la tolerancia de la que hablaba Paulo Freire.
Espero que seamos capaces de construir -entre todos y todas- un mundo mejor, aunque sea desde nuestras incertidumbres.
Un besote desde Cádiz

Ana dijo...

Hola! Daniel ( me has hecho reir con lo de tu cumpleaños) Xaj, Fernando, Decía que hay que tener una cierta rigurosidad y lo he explicado bastante y todos ustedes han aportado cosas interesantísimas, pero ante todo, yo quisiera rescatar que a mi, la doxa, la experiencia personal, el intercambio de vivencias, la historización de cada uno de nosotros, me resulta mucho mas rico e interesante que leer un medio de comunicación "masivo". Todos nosotros somos parte de la realidad en movimiento, con sus incertidumbres, inseguridades, desacuerdos, somos parte de ese todo complejo que forma la realidad, y está bueno!
Un beso

Ricardo Musso dijo...

Hola!

¿Quién dijo que algo SIMPLE (como antónimo de complejo), debe a su vez ser SENCILLO (como antónimo de complicado)?

Un ejemplo: Si me ofreciesen elegir (ya que estamos tratando temas que tienen que ver con este mundo capitalista y consumista) entre una Ferrari 0 km y un Citróen 3CV modelo 1979, con 500.000 km recorridos, las cubiertas bastante lisas, y la carrocería un tanto picada.
La opción es SIMPLE, ya que son solo dos variables (y no la infinidad de variables que se observan en las interacciones sociales) y no habría demasiado qué pensar, pero a la vez puede no ser SENCILLO resolver la situación.
Puede que esté sin dinero porque haya perdido el empleo; puede que al estar sin trabajo no me quieran prestar plata, ni amigos, y menos bancos; puede que a mi mujer le de vértigo la velocidad; puede que mi pequeño hijo aún no controle esfínteres y haya riesgos de mojar (u otra cosa peor) el tapizado; y como estas muchas otros aspectos que COMPLIQUEN la solución.

Ahora, si me dijeses: “Te donamos el dinero para ello, pero te deberás quedar con ese auto para el resto de tu existencia!”.
Bien…, en ese caso la opción no solo es SENCILLA (dos variables) sino además SIMPLE (un regalo!)…, me voy “de cabeza” al Citróen 3CV!.

- Pagaré menos seguro.
- Consume menos combustible.
- No me preocuparía por el tapizado.
- Mi mujer no tendría vértigo ya que el Citro no levanta más de 70 km por hora.
- No correría riegos que me asesinen para robarme el vehiculo
- No tendría que pagar alojamiento para el auto.
- No…………

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

La sociedad del espectáculo, Guy Debord (1967)

Capítulo 1
La separación consumada

"Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser... lo que es 'sagrado' para él no es sino la ilusión, pero lo que es profano es la verdad. Mejor aún: lo sagrado aumenta a sus ojos a medida que disminuye la verdad y crece la ilusión, hasta el punto de que el colmo de la ilusión es también para él el colmo de lo sagrado."

FEUERBACH, prefacio a la segunda edición de La esencia del Cristianismo.

1
Toda la vida de las sociedades en las que dominan las condiciones modernas de producción se presenta como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo que era vivido directamente se aparta en una representación.

2
Las imágenes que se han desprendido de cada aspecto de la vida se fusionan en un curso común, donde la unidad de esta vida ya no puede ser restablecida. La realidad considerada parcialmente se despliega en su propia unidad general en tanto que seudo-mundo aparte, objeto de mera contemplación. La especialización de las imágenes del mundo se encuentra, consumada, en el mundo de la imagen hecha autónoma, donde el mentiroso se miente a sí mismo. El espectáculo en general, como inversión concreta de la vida, es el movimiento autónomo de lo no-viviente.
3
El espectáculo se muestra a la vez como la sociedad misma, como una parte de la sociedad y como instrumento de unificación. En tanto que parte de la sociedad, es expresamente el sector que concentra todas las miradas y toda la conciencia. Precisamente porque este sector está separado es el lugar de la mirada engañada y de la falsa conciencia; y la unificación que lleva a cabo no es sino un lenguaje oficial de la separación generalizada.

4
El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes.

5
El espectáculo no puede entenderse como el abuso de un mundo visual, el producto de las técnicas de difusión masiva de imágenes. Es más bien una Weltanschauung que ha llegado a ser efectiva, a traducirse materialmente. Es una visión del mundo que se ha objetivado.

6
El espectáculo, comprendido en su totalidad, es a la vez el resultado y el proyecto del modo de producción existente. No es un suplemento al mundo real, su decoración añadida. Es el corazón del irrealismo de la sociedad real. Bajo todas sus formas particulares, información o propaganda, publicidad o consumo directo de diversiones, el espectáculo constituye el modelo presente de la vida socialmente dominante. Es la afirmación omnipresente de la elección ya hecha en la producción y su consumo corolario. Forma y contenido del espectáculo son de modo idéntico la justificación total de las condiciones y de los fines del sistema existente. El espectáculo es también la presencia permanente de esta justificación, como ocupación de la parte principal del tiempo vivido fuera de la producción moderna.

7
La separación misma forma parte de la unidad del mundo, de la praxis social global que se ha escindido en realidad y en imagen. La práctica social, a la que se enfrenta el espectáculo atónomo, es también la totalidad real que contiene el espectáculo. Pero la escisión en esta totalidad la mutila hasta el punto de hacer aparecer el espectáculo como su objeto. El lenguaje espectacular está constituido por signos de la producción reinante, que son al mismo tiempo la finalidad última de esta producción.

8
No se puede oponer abstractamente el espectáculo y la actividad social efectiva. Este desdoblamiento se desdobla a su vez. El espectáculo que invierte lo real se produce efectivamente. Al mismo tiempo la realidad vivida es materialmente invadida por la contemplación del espectáculo, y reproduce en sí misma el orden espectacular concediéndole una adhesión positiva. La realidad objetiva está presente en ambos lados. Cada noción así fijada no tiene otro fondo que su paso a lo opuesto: la realidad surge en el espectáculo, y el espectáculo es real. Esta alienación recíproca es la esencia y el sostén de la sociedad existente.

9
En el mundo realmente invertido lo verdadero es un momento de lo falso.

10
El concepto de espectáculo unifica y explica una gran diversidad de fenómenos aparentes. Sus diversidades y contrastes son las apariencias de esta apariencia organizada socialmente, que debe ser a su vez reconocida en su verdad general. Considerado según sus propios términos, el espectáculo es la afirmación de la apariencia y la afirmación de toda vida humana, y por tanto social, como simple apariencia. Pero la crítica que alcanza la verdad del espectáculo lo descubre como la negación visible de la vida; como una negación de la vida que se ha hecho visible.

11
Para describir el espectáculo, su formación, sus funciones, y las fuerzas que tienden a disolverlo, hay que distinguir artificialmente elementos inseparables. Al analizar el espectáculo hablamos en cierta medida el mismo lenguaje de lo espectacular, puesto que nos movemos en el terreno metodológico de esta sociedad que se manifiesta en el espectáculo. Pero el espectáculo no es nada más que el sentido de la práctica total de una formación socio-económica, su empleo del tiempo. Es el momento histórico que nos contiene.

12
El espectáculo se presenta como una enorme positividad indiscutible e inaccesible. No dice más que "lo que aparece es bueno, lo que es bueno aparece". La actitud que exige por principio es esta aceptación pasiva que ya ha obtenido de hecho por su forma de aparecer sin réplica, por su monopolio de la apariencia.

13
El carácter fundamentalmente tautológico del espectáculo se deriva del simple hecho de que sus medios son a la vez sus fines. Es el sol que no se pone nunca sobre el imperio de la pasividad moderna. Recubre toda la superficie del mundo y se baña indefinidamente en su propia gloria.

14
La sociedad que reposa sobre la industria moderna no es fortuita o superficialmente espectacular, sino fundamentalmente espectaculista. En el espectáculo, imagen de la economía reinante, el fin no existe, el desarrollo lo es todo. El espectáculo no quiere llegar a nada más que a sí mismo.

15
Como adorno indispensable de los objetos hoy producidos, como exponente general de la racionalidad del sistema, y como sector económico avanzado que da forma directamente a una multitud creciente de imágenes-objetos, el espectáculo es la principal producción de la sociedad actual.

16
El espectáculo somete a los hombres vivos en la medida que la economía les ha sometido totalmente. No es más que la economía desarrollándose por sí misma. Es el reflejo fiel de la producción de las cosas y la objetivación infiel de los productores.

17
La primera fase de la dominación de la economía sobre la vida social había implicado en la definición de toda realización humana una evidente degradación del ser en el tener. La fase presente de la ocupación total de la vida social por los resultados acumulados de la economía conduce a un deslizamiento generalizado del tener al parecer, donde todo "tener" efectivo debe extraer su prestigio inmediato y su función última. Al mismo tiempo toda realidad individual se ha transformado en social, dependiente directamente del poder social, conformada por él. Solo se permite aparecer a aquello que no existe.

18
Allí donde el mundo real se cambia en simples imágenes, las simples imágenes se convierten en seres reales y en las motivaciones eficientes de un comportamiento hipnótico. El espectáculo, como tendencia a hacer ver por diferentes mediaciones especializadas el mundo que ya no es directamente aprehensible, encuentra normalmente en la vista el sentido humano privilegiado que fue en otras épocas el tacto; el sentido más abstracto, y el más mistificable, corresponde a la abstracción generalizada de la sociedad actual. Pero el espectáculo no se identifica con el simple mirar, ni siquiera combinado con el escuchar. Es lo que escapa a la actividad de los hombres, a la reconsideración y la corrección de sus obras. Es lo opuesto al diálogo. Allí donde hay representación independiente, el espectáculo se reconstituye.

19
El espectáculo es el heredero de toda la debilidad del proyecto filosófico occidental que fue una comprensión de la actividad dominada por las categorías del ver, de la misma forma que se funda sobre el despliegue incesante de la racionalidad técnica precisa que parte de este pensamiento. No realiza la filosofía, filosofiza la realidad. Es vida concreta de todos lo que se ha degradado en universo especulativo.

20
La filosofía, en tanto que poder del pensamiento separado y pensamiento del poder separado, jamás ha podido superar la teología por sí misma. El espectáculo es la reconstrucción material de la ilusión religiosa. La técnica espectacular no ha podido disipar las nubes religiosas donde los hombres situaron sus propios poderes separados: sólo los ha religado a una base terrena. Así es la vida más terrena la que se vuelve opaca e irrespirable. Ya no se proyecta en el cielo, pero alberga en sí misma su rechazo absoluto, su engañoso paraíso. El espectáculo es la realización técnica del exilio de los poderes humanos en un más allá; la escisión consumada en el interior del hombre.

21
A medida que la necesidad es soñada socialmente el sueño se hace necesario. El espectáculo es la pesadilla de la sociedad moderna encadenada que no expresa finalmente más que su deseo de dormir. El espectáculo es el guardián de este sueño.

22
El hecho de que el poder práctico de la sociedad moderna se haya desprendido de ella misma y se haya edificado un imperio independiente en el espectáculo sólo puede explicarse por el hecho de que esta práctica poderosa seguía careciendo de cohesión y había quedado en contradicción consigo misma.

23
Es la más vieja especialización social, la especialización del poder, la que se halla en la raiz del espectáculo. El espectáculo es así una actividad especializada que habla por todas las demás. Es la representación diplomática de la sociedad jerárquica ante sí misma, donde toda otra palabra queda excluida. Lo más moderno es también lo más arcaico.

24
El espectáculo es el discurso ininterrumpido que el orden presente mantiene consigo mismo, su monólogo elogioso. Es el autorretrato del poder en la época de su gestión totalitaria de las condiciones de existencia. La apariencia fetichista de pura objetividad en las relaciones espectaculares esconde su índole de relación entre hombres y entre clases: una segunda naturaleza parece dominar nuestro entorno con sus leyes fatales. Pero el espectáculo no es ese producto necesario del desarrollo técnico considerado como desarrollo natural. La sociedad del espectáculo es por el contrario la forma que elige su propio contenido técnico. Aunque el espectáculo, tomado bajo su aspecto restringido de "medios de comunicación de masa", que son su manifestación superficial más abrumadora, parece invadir la sociedad como simple instrumentación, ésta no es nada neutra en realidad, sino la misma que conviene a su automovimiento total. Si las necesidades sociales de la época donde se desarrollan tales técnicas no pueden ser satisfechas sino por su mediación, si la administración de esta sociedad y todo contacto entre los hombres ya no pueden ejercerse si no es por intermedio de este poder de comunicación instantánea, es porque esta "comunicación" es esencialmente unilateral; de forma que su concentración vuelve a acumular en las manos de la administración del sistema existente los medios que le permiten continuar esta administración determinada. La escisión generalizada del espectáculo es inseparable del Estado moderno, es decir, de la forma general de la escisión en la sociedad, producto de la división del trabajo social y órgano de la dominación de clase.

25
La separación es el alfa y el omega del espectáculo. La institucionalización de la división social del trabajo, la formación de las clases, había cimentado una primera contemplación sagrada, el orden mítico en que todo poder se envuelve desde el origen. Lo sagrado ha justificado el ordenamiento cósmico y ontológico que correspondía a los intereses de los amos, ha explicado y embellecido lo que la sociedad no podía hacer. Todo poder separado ha sido por tanto espectacular, pero la adhesión de todos a semejante imagen inmóvil no significaba más que la común aceptación de una prolongación imaginaria para la pobreza de la actividad social real, todavía ampliamente experimentada como una condición unitaria. El espectáculo moderno expresa, por el contrario, lo que la sociedad puede hacer, pero en esta expresión lo permitido se opone absolutamente a lo posible. El espectáculo es la conservación de la inconsciencia en medio del cambio práctico de las condiciones de existencia. Es su propio producto, y él mismo ha dispuesto sus reglas: es una entidad seudosagrada. Muestra lo que es: el poder separado desarrollándose por sí mismo, en el crecimiento de la productividad mediante el refinamiento incesante de la división del trabajo en fragmentación de gestos, ya dominados por el movimiento independiente de las máquinas; y trabajando para un mercado cada vez más extendido. Toda comunidad y todo sentido crítico se han disuelto a lo largo de este movimiento, en el cual las fuerzas que han podido crecer en la separación no se han reencontrado todavía.

26
Con la separación generalizada del trabajador y de su producto se pierde todo punto de vista unitario sobre la actividad realizada, toda comunicación personal directa entre los productores. A medida que aumentan la acumulación de productos separados y la concentración del proceso productivo la unidad y la comunicación llegan a ser el atributo exclusivo de la dirección del sistema. El éxito del sistema económico de la separación es la proletarización del mundo.

27
Debido al mismo éxito de la producción separada como producción de lo separado, la experiencia fundamental ligada en las sociedades primitivas a un trabajo principal se está desplazando, con el desarrollo del sistema, hacia el no-trabajo, la inactividad. Pero esta inactividad no está en absoluto liberada de la actividad productiva: depende de ella, es sumisión inquieta y admirativa a las necesidades y resultados de la producción; ella misma es un producto de su racionalidad. No puede haber libertad fuera de la actividad, y en el marco del espectáculo toda actividad está negada, igual que la actividad real ha sido integralmente captada para la edificación global de este resultado. Así la actual "liberación del trabajo", o el aumento del ocio, no es de ninguna manera liberación en el trabajo ni liberación de un mundo conformado por ese trabajo. Nada de la actividad perdida en el trabajo puede reencontrarse en la sumisión a su resultado.

28
El sistema económico fundado en el aislamiento es una producción circular del aislamiento. El aislamiento funda la técnica, y el proceso técnico aisla a su vez. Del automóvil a la televisión, todos los bienes seleccionados por el sistema espectacular son también las armas para el reforzamiento constante de las condiciones de aislamiento de las "muchedumbres solitarias". El espectáculo reproduce sus propios supuestos en forma cada vez más concreta.

29
El origen del espectáculo es la pérdida de unidad del mundo, y la expansión gigantesca del espectáculo moderno expresa la totalidad de esta pérdida: la abstracción de todo trabajo particular y la abstracción general del conjunto de la producción se traducen perfectamente en el espectáculo, cuyo modo de ser concreto es justamente la abstracción. En el espectáculo una parte del mundo se representa ante el mundo y le es superior. El espectáculo no es más que el lenguaje común de esta separación. Lo que liga a los espectadores no es sino un vínculo irreversible con el mismo centro que sostiene su separación. El espectáculo reúne lo separado, pero lo reúne en tanto que separado.

30
La alienación del espectador en beneficio del objeto contemplado (que es el resultado de su propia actividad inconsciente) se expresa así: cuanto más contempla menos vive; cuanto más acepta reconocerse en las imágenes dominantes de la necesidad menos comprende su propia existencia y su propio deseo. La exterioridad del espectáculo respecto del hombre activo se manifiesta en que sus propios gestos ya no son suyos, sino de otro que lo representa. Por eso el espectador no encuentra su lugar en ninguna parte, porque el espectáculo está en todas.

31
El trabajador no se produce a sí mismo, produce un poder independiente. El éxito de esta producción, su abundancia, vuelve al productor como abundancia de la desposesión. Todo el tiempo y el espacio de su mundo se le vuelven extraños con la acumulación de sus productos alienados. El espectáculo es el mapa de este nuevo mundo, mapa que recubre exactamente su territorio. Las mismas fuerzas que se nos han escapado se nos muestran en todo su poderío.

32
El espectáculo en la sociedad corresponde a una fabricación concreta de la alienación. La expansión económica es principalmente la expansión de esta producción industrial precisa. Lo que crece con la economía que se mueve por sí misma sólo puede ser la alienación que precisamente encerraba su núcleo inicial.

33
El hombre separado de su producto produce cada vez con mayor potencia todos los detalles de su mundo, y así se encuentra cada vez más separado del mismo. En la medida en que su vida es ahora producto suyo, tanto más separado está de su vida.

34
El espectáculo es el capital en un grado tal de acumulación que se transforma en imagen.

SIGUE>>>>>>>>>>>>>

Ana dijo...

Queridos Ricardo y Agustín: Me preguntó Ricardo si yo creía que era pesado ¿¿¿??? Las especificaciones de Ricardo me dejan pensando, espero que a otros también. Le pedí a Agustín en su blog, que me explicara, con sus palabras, el concepto de sistema sistemático, las largas explicaciones maravillosas de Agustín literalmente me fascinan, gracias a ambos por explayarse, por aportar todo esto que nos enriquece.
No siempre las palabras adornan, ocultan, confunden, depende del uso, del abuso, de la intencionalidad con la que son pronunciadas; otras veces las palabras develan, esa palabra plena, develadora, que de un tirón arranca velos, que de un golpe destruye máscaras, es la que amo. Le pedí a Agustín que utilice MAS esas palabras, esa enfatización plena, esa capacidad de nominar revelando, mas y mas y mas, hay que oponerse a la otra - a la palabra vacía, mero adorno - sin pausa, no todos tenemos esa posibilidad, te invito Agustín aquí a que lo hagas, te brota, dale Agustiiiiiiiínnnnnnnnnn!!!!!!!
"Prefiere la apariencia al ser", me acuerdo que alguna vez escribí que si muchos de nuestros conciudadanos se quitaran la máscara, portarían rostro debajo?
Caramba... hay que SER aceptando las contradicciones, las complejidades, prescindiendo por lapsos de la imagen y zambulléndose en el deseo....
Un beso grande

Steki dijo...

CHAPEAU!
Un lujito venir aquí.
Me he quedado así: (Ö) con la boca abierta.
Feliz fin de semana para todos!
BACI, STEKI.

J. M. Rosario dijo...

Tema muy complejo, capaz de crear grandes confusions hasta en los más sinceros corazones. He tratado, Ana, este tema recientemente en un escrito que no he publicado, enfocando lo de las verdades particulars que no lo son como "realidades parlelas", ya que se ha podido llegar a entronizar visiones e la realidad que no hacen más que ocultarla. Pero ha sido tal el trabajo de promoción diaria, consuetudinaria, que han terminado quedándose como "la realidad" o "la verdad".
Ojalá y sigas enfocándolo con tu notable espíritu crítico.

Chao!