martes, 21 de julio de 2009

¡ES LA MUERTE,CHE!

Casi nunca hablo de la muerte; aunque casi siempre hablo de ella.
Ha estado ahí desde que recuerdo. Me ha provocado diferentes sentimientos a lo largo de la vida. Horror, primero; temor, en otra etapa y una sensación de inexorabilidad, después.
Mi relación con ella no ha terminado, y espero dure muchos años todavía, con lo que supongo que seguirá produciéndome montones de sentimientos, que deberé afrontar, como corresponde.
Una familia violenta la ponía en juego insistentemente, también le dio existencia, claro. Una de las personas que más quería murió el día de mi octavo cumpleaños. Me la recordaban, persistentemente.
El hecho de haber estudiado sobre cadáveres no hizo más que enfrentarme al resultado de lo que temía, muy prematuramente.
Me dediqué durante un tiempo a luchar denodadamente contra ella, la observaba, aprendí a verla venir. Le he jugado varias pulseadas, pero la tipa gana, no hay caso. Y cuando por casualidad nomás, le ganaste un set, ni se inmuta, como aquel que tiene la certeza más absoluta de que al match, en definitiva, lo va a ganar.
Después de un tiempo caí en la cuenta de que yo le bailaba alrededor, pero ella ni se daba cuenta. Era como esos galanes que te encantaban, pero no te daban ni bola. Era el cuento del eterno retorno. Demasiado agotador.
El tiempo que dediqué a enterarme "in situ" por qué se moría determinada persona, sólo me dio la completa certeza de que por allá no estaba la cosa. Nada había en el residuo que me diera una pista. Largué los guantes, cerré la puerta de la morgue y me dediqué a otra cosa.
Tampoco ahí encontré lo que buscaba, pero me acercaba. Acopiaba datos.
Los filósofos le han dado vuelta. Le han dado vuelta al tiempo, a la nada, al ente, a la cosa en sí, al ser. La muerte participa de todas esas cosas. Constituye el límite a la desmesura del todo o nada. Es la posibilidad de límite al poder y especialmente al poder absoluto.
Encontré algunos que la han enfrentado con tal violencia, que sospecho, la desafiaban.
Acompañando duelos y haciendo los propios, aprendí a perder. Supe que siempre se pierde "hasta la propia vida". Justamente eso se pierde en definitiva. En el "mientras tanto" hay muchas cosas para hacer, casualmente vivir es una de ellas.

No voy a decir que me enamora pero ha bailado conmigo a diferentes ritmos, desde clásico y en puntas, hasta rock. No la he pasado nada mal.
Será que en algún momento diré - como cuando en plena reunión tocan timbre y es alguien, no anhelantemente esperado, pero tan conocido por todos, que uno anuncia cuando le preguntan ¿Quién es?-
"¡Es la muerte che!".

56 comentarios:

Malo Malísimo dijo...

Esa vieja amiga. Demasiado conocida, demasiado querida, demasiado odiada. Se me llevó Padre e hija, en diferentes tiempos pero me dejó sin pasado y sin futuro. ¿Es culpable? ¡Quien sabe!. La muy puñetera siempre está ahí, ahora ronda a mi tia, bueno, son 94 años, no es para menos. Siempre gana, en la carrera final ella siempre nos gana. ¿Inocente? ¿culpable? Eso sí, es una hija de puta.

LUNA dijo...

La muerte. Sabes, dos veces puse un post sobre el tema, y tuve poquísimas entradas.
A nadie le gusta hablar de ella.
Es como si al hablar de ella la atrayéramos...
El enfrentarnos con la muerte depende de muchas cosas.
Primero, la edad, el orden cronológico.
Yo no me imagino enterrando a un hijo!!!
Eso debe ser un dolor horrendo, pavoroso!!!!
O enterrar a un nieto.
O a una persona joven.
Sobre mi muerte-
Bueno, lo le temo. Lo que temo es el sufrimiento.
Soy partidaria de poder elegir la muerte cuando, ya la vida sea indigna.
No quiero dar pena, asco o hacer sufrir a otros...
No quiero que me entierren, pues no quiero estar encerrada en un ataúd y en medio de muertos (es tragi-cómico, pero es asi)
No quiero dejar el encargo de que tien mis cenizas, donde sea, porque a lo mejor eso hace sufrir mucho a quién le toque.

Asi que me dejen allí y se lleven mi memoria...
No me gusta ir al cementerio, Allí no hay nadie.

Como afrontar a la muerte?
Pues aparte de sin sufrimiento, depende mucho de la edad.
Si eres joven, tienen família a tu cargo, pues te preocupará qué será de ellos...
Mi hijo mayor, que vive solo con su mujer y sus dos hijas, en EEUU (el resto de la familia de ambos, en España) cuando nació la niña mayor, fueron al Notario, e hicieron un tesstamento donde ejaban dicho quién querían que se ocupara de los bienes y educción de sus hijas, y en caso de muerte de esa perona, hasta una segunda.
Parece morboso. Pero es muy reflexivo.
Asi nunca habrá disputas en las dos partes de la familia por quién educa a sus hija-
Mi hijo pequeño también lo ha hecho con sus dos hijas.
En ambos casos, somos los primeros mi marido y yo, y en caso de nuestro fallecimiento, cada hermano.
Las mujeres han estado completamente de acuerdo.
Nos lo consultaron y asi se hizo.
Yo creo que la muerte y la vida van paralelas y hay que aceptarlo.
Lo difícil es sufrir el duelo
Pero morir, buen, particularmente no me asusta.
Lo tengo asumido.
Seguiré leyendo,
Un besito

Claudia Sánchez dijo...

Uf! qué tema Ana!
En mi caso, no le temo a la muerte, sino a la ausencia del ser y lo que eso provoca.
La primera muerte que sentí en mi vida fue la de mi abuela, bastión de una familia numerosa, que nunca más fue la misma.
Y la última fue la de mi marido, hace menos de 2 años y que aún me cuesta comprender por lo absurda e inesperada y que obviamente hizo girar mi vida en 180 grados.
Y en ese giro, me trajo el mismo pensamiento que a los hijos de Luna. También voy a hacer un papel legal para mi hijo.

Y vos sabés que yo tengo una teoría sobre esas muertes que sobrevienen porque sí, quiero decir no como consecuencia de una larga enfermedad que ya se prevé.
Creo que los que se mueren, de alguna manera, se van porque ya concluyeron su misión. Se rinden más fácilmente.
Mi abuela llegó a ver a sus nietos ya casados y hasta tuvo biznietos.
Mi viejo, también, con ambos hijos casados, cada uno en su casa, con sus hijos. Con dos tíos míos pasó lo mismo. Y mi marido, bueno, creo que los problemas lo superaron y sabía que quedaba yo para hacerme cargo de lo nuestro.
Sí, ya sé que es delirante e incomprobable desde cualquier ángulo que se lo mire, pero yo, por si acaso, le sigo dando trabajo a mi vieja, para que sienta que sigue siendo necesaria y viva muchos años más.

Después paso de nuevo.
Saludos!

Ana dijo...

Querido Malo: terrible debe ser ver morir una hija o hijo, horrendo, subvierte el orden natural, pavoroso, efectivamente. Creo que esta condición que tenemos de ser conscientes de nuestra propia desaparición y la de nuestros seres queridos nos hace tan y tan vulnerables.
Un beso fuerte!

Ana dijo...

Lunita, querida: Lo que contás que hicieron tus hijos es sumamente coherente, nada morboso para mi gusto.
Acuerdo con vos en poder elegir la muerte, cuando la vida resulta indigna. Tengo también la sensación de que la gente teme hablar de la muerte, como si de ese modo pudiéramos olvidar que existe y los dolores que causa. Pero es inevitablemente parte de nuestra realidad.
Tengo la sensación de que se apela permanentemente a la muerte, a la violencia, pero se habla poco de ella profundamente. Los chicos "se acostumbran" a ver " muertos" en exposiciones morbosas de los medios, jueguitos, películas, se lucra con ella, se "juega a la epidemia", nos asustan con su fantasma, pero de la muerte, común y corriente, la de todos los días, se habla poco.
Un beso grande

Ana dijo...

Claudia querida: me imagino que la muerte del compañero, debe ser lo más doloroso, luego de la muerte de un hijo. Y como bien marcás las consecuencias son desgraciadas e inexplicables, sobre todo con hijos chicos. Cuando por una razón o la otra, la muerte te ha tocado cerca, se ve la vida, creo, desde otra óptica.
Mirá Claudia, yo tengo una teoría parecida a la que describís para ciertas muertes. Más allá de mi experiencia profesional - de la que hablo poco habitualmente en este espacio - he observado que la determinación, la resistencia y el espíritu de lucha cumplen un ciero papel que no podría definir, en la vida "Y" en la muerte. Hay personas que se dejan abatir, que no pueden luchar, que se ven superadas por la vida. ¿ Por qué algunos sucumben y otros no? es complejo. He visto gente decidida a morir, con un intento de suicidio tras otro, años, con diferentes finales. El discurso más ejemplificador y dramático que he escuchado: en un señor con un intento de suicidio, internado, en la recuperación de él, agarrado a la cama, evitándo de este modo frenar el impulso de arrojarse por la ventana, diciéndome: Ayúdeme 49% de mí quiere moriy y 51% quiere vivir!
Mucho se teorizó sobre la "pulsión de muerte", poco en concreto...
Un beso muy grande.

Ana dijo...

Gracias por compartir esas experiencias que aunque extremadamente dolorosas, son parte de la vida, nos marcan, nos hacen diversos, nos hacen humanos. Muestran que hay seres, como ustedes, que enfrentan la adversidad con una valentía admirable, que tienen la fuerza de ponerse en pie y seguir adelante, comos e pueda.
Hablar de la muerte no es ser pesimista, ni depresivo, ni morboso, es también hablar de la vida, de los que perdieron, de los que perdimos. Es poder enfrentar la realidad.
Un cariño grande!

Bob dijo...

Dear Ana

Death is the final journey in life. Sometimes preceeded by your parents, then you, then your children, but life is not fair. It is not always in this natural chronological progression. Death is about life.
Living is for the present, you never know when the end is near.....if we did we would live in fear all our lives. Life is not fair and it was never meant to be.
So do something positive in your life.

Ana dijo...

Hi, darling! Bob, I think that`s the key: life is not fair and it was never meant to do.
Nobody told me life is fair, I ve only imagine it.
A big Kiss darling, enjoy your summer.
(Can`t imagine what did "translate" do with this post!!)

Claudia Sánchez dijo...

Hay dos libros que leí sobre el tema que, más allá de que puedan ser verídicos o no (por ese afán de verificar todo que llevamos encima...) fueron reconfortantes para mí.
Uno es "La muerte: un amanecer" de Kübler Ross, que en este video se resume un poco
http://www.youtube.com/watch?v=abzwai3X6ls
Y el otro que termine en estos días se llama "La Cabaña" de W.Paul Young, éste más enfocado a la espiritualidad.
Porque, digo, ante la falta de comprobación de si hay o no algo más allá de esta vida, o sea en la muerte, no es más esperanzador y tranquilizante creer que sí hay algo, aunque no lo podamos explicar o aunque vaya contra toda razón?
En ese sentido, yo elijo creer.
Saludos!

Ricardo Musso dijo...

Hola Ana!!!

Uffff…¿qué bicho te picó?.

Me resulta un poco complicado hablar de este tema, porque como no lo tengo en el repertorio de mis pensamientos, si tengo que decir qué pienso, no que queda otra que intelectualizar!.

Hablar de “la vida” o de “la muerte” (quiero decir, articulando, poniendo un artículo “la” a esas palabras) es darle carácter de entidad. Y como entidad, no existen en la realidad. Hablar de esa forma es hablar de entelequias.
La materia puede estar VIVA o NO VIVA (muerta); por ende esos estados son dos formar del SER de la MATERIA.

Pero como entiendo perfectamente que es usual darle entidad a esas cualidades de la materia (y no se me va a caer una cana por ello…jaja!), me avengo a verter una opinión de tipo “vivencial”.

En lo referente a mi propia muerte (el pasaje de mi materia corporal a ese diferente estado de ser de mi) creo que me sobran los dedos de la mano para contar las veces que he pensado en ella.
Bien podría interpretarse que ello es un mecanismo de defensa que (bien sabes) se denomina “negación”.
Si así fuese, bienvenido sea, porque no le encuentro sentido a ese tipo de pensamientos, sobre todo si solo sirven para provocar estados de angustia, que ni atrasan ni adelantan a ese momento de morir, pero te quitan calidad del vivir.

El año pasado pensé en esa situación, que inexorablemente llegará, y de los que se tendrán que ocuparse de ese estado de lo que fui, y comencé a pagar una tumba en un cementerio parque que está cerca de donde vivo, que ahora cambiaré por el servicio de cremación, ya que aunque nadie en mis familias (ex mujeres y mis hijos) somos de visitar cementerios, sé que a veces te puede “contaminar” la idea de cuánto hace que no voy a uno en el que esta enterrado quien en vida fue un ser querido por mí, y eso pude producir “sentimientos de culpa”.
Pero además lo hice, porque he sentido con la muerte de seres queridos, la angustia que ello provoca, y como el servicio es completo y ellos se encargan de todo, mejor que lo que siguen vivos, no se vean con la necesidad de ocuparse de esos metié.

Sigo abajo…

Ricardo Musso dijo...

Tampoco pienso en la muerte de los vivos que amo. Considero que ello también le resta calidad a mi estar vivo; y a ellos no les evita ni promueve el seguir estándolo o no.

No soy un “témpano”, me considero una persona sensible (para mucho, muy sensible), y en ocasiones, cuando he visto el sufrimiento de los vivos, por los que mueren, me he conmovido mucho; sobre todo tratándose de niños, en los que también me dejé inundar por los pensamientos de las potencialidades frustradas por el devenir de la muerte en forma tan temprana.

En una oportunidad, hace años ya, cuando la madre de mi hija menor (ahora de 16 y en aquel momento de 7 u 8 años) tuvo un vuelco en la ruta viajando a Neuquén Capital y mi hija, que iba en ese viaje, salió despedida por una de las ventanas que estalló (no llevaba cinturón de seguridad porque la madre le había preparado “una camita” en el asiento trasero donde iba dormida), cuando me avisaron que todo estaba bien y que solo había sufrido una pequeña fractura en la articulación del codo, me dejé llevar por la hipótesis contrafácticas comunes en ese momento de lo que podría haber pasado, y no pasó, y me produjo un gran sentimiento de terror!.
Tengo alguna habilidad para controlar esas ideas y, por suerte, solo me duró un lapso bastante breve!.

He atendido familias que han perdido un hijo, y sé que es una experiencia de un “antes y un después” en esas personas, no puedo dimensionar el dolor por desconocimiento, pero creo que es absolutamente justificable, y los procesos de duelo (hasta salir de ellos, por lo menos “medianamente”) son mucho más prolongados.

Como mencionó Luna arriba (aunque no es un pensamiento rumiante en mí); de vez en cuando me preocupa la posibilidad del sufrimiento, la invalidez de la persona (yo, cualquiera, aunque más mis amados) en su estado de ser vivo.

Mis reacciones para con los muertos queridos han sido de una descarga emocional paroxística No me refreno en nada en ese momento. El llanto es profundo y estrepitoso aunque breve (bien podría asemejarse a un aullido de dolor), generalmente, si he podido, con mi cuerpo sobre el de ellos, abrazándolos y besándolos, y luego me retiro a “revolcarme” en mi propia angustia.
A veces he tenido que “intervenir” en tratar de controlar el dolor de otros pero nunca (porque no he podido hacerlo) por medio de palabras serenas y “cara de poker”, sino sumidos en un profundo abrazo de dolor mutuo.

Dos frases han impactado en mi vida, que las he adoptado como filosofía, y las dijo el padre de un amigo en mi infancia: “No le temo a la muerte, porque cuando ella está, yo , no”; y la otra es: “ Si sentís que la sopa te hace sentir bien…, tomá sopa.
Por ello entiendo a Claudia y su necesidad de creer en un más allá después del estado de estar vivo.

Después la sigo…

Besos.
Rik

Ana dijo...

Hola Riki, efectivamente, como vos decís, uno niega ( como mecanismo de defensa) normalmente esos pensamientos que aparecen, a veces el mecanismo de la negación "falla" y ahí es cuando se constituyen otras defensas, o aparece la angustia. Entonces el pensamiento sobre la muerte toma cuerpo y "toma el cuerpo".
No ayudan en nada, pero están. Y hay que "trabajarlos", y en el mejor de los casos "atravesarlos".
No puedo, tampoco ante situaciones de dolor por pèrdicas cercanas poner cara de poker, se me cae el mundo.
Me he tenido que acostumbrar- por el trabajo que hice durante años: asistencia a pacientes terminales y familias - a asistir en el trance de muerte. Un duro trabajo.
También creo que cada uno tiene que tratar de tranquilizarse con los pensamientos y sentimientos que justamente cumplan ese efecto.
Después de todo en esto, nadie tiene la verdad.
Un beso grande, con la nariz helada.

Ana dijo...

Claudia retomo acá lo que le escribía a Riki más arriba, en esto nadie, nadie, tiene una respuesta, sólo nos queda la intelectualización, razonar, cosa que no nos sirve de nada en el momento de la muerte de un ser querido ni en el momento de "pensar" la propia. En ese momento en definitiva uno actúa como puede.

Quería agregar algo a lo que te respondía antes, que tal vez dejé poco claro. En el discurso se lee, una cosa a continuación de la otra: las personas que se dejan abatir, y después de la pregunta que me hago "¿ Por qué algunos sucumben y otros no? es complejo", escribo sobre aquellos, decididos a morir, a matarse: Aclaro que no quise homologar una cosa con la otra, son diferentes, para mi gusto. Lo único común en muchos casos es justamente la característica de no poder luchar y dejarse abatir. Pero en esto, como siempre se dice no muere -en un preciso momento- quien quiere sino quien puede. Cosa que se escapa totalmente a la posibilidad de control conciente. Lo que más nos tranquiliza a veces es lo más "animal" ( Interesante y conmovedor lo que describía Riki del "aullido")
Un beso grande. Con la nariz súper helada, que frío!!

Isabel Estercita Lew dijo...

Hola Ana, muy buena entrada, como todas, aunque esta es distinta. Me gusta tu modo de exponer los sentimientos sobre el tema.
No todos aprenden a perder, al menos a mí me cuesta, por eso no me gusta jugar, para no perder, pero sobre el tema en cuestión, tuve que aprender a hacerlo, golpe a golpe, muerte a muerte.
Desde muy chica la vi pasar cerca de casa, en aquella época en que aún no la entendía. Como decía mi vieja, tuvimos una "racha" de una tras otra. Cuando alguien de mi familia se enfermaba gravemente, mis viejos se encerraban en la pieza a conversar para que mi hermana y yo no escucháramos que un tío o un abuelo estaba en las últimas. Pero inevitablemente cada vez que ellos se encerraban a conversar en la pieza, acto seguido se moría alguien. No les gustaba pronunciar la palabra cáncer o muerte adelante nuestro.
Desde que me fui de la casa de mis viejos tengo el hábito de dejar las puertas abiertas. Hoy por una cuestión obvia ya no dejo la puerta de calle abierta, pero sí la de mi departamento y cuarto.
Inevitablemente todos me preguntan si no voy a cerrar la puerta.
Inevitablemente no lo puedo hacer, como si temiera encerrarla y que se quede.
De todas formas a ella le resbala y viene cuando se le antoja.

Besos muchacha, hasta luego.
Estercita

Ana dijo...

Ah! y también creo, que en los momentos màs jodidos, vale más un abrazo o una mano que diez millones de palabras.

Aaoiue dijo...

(Se suele decir que para los griegos, que ya lo dejaron todo dicho, sólo había dos temas: eros y thanatos. Y con eso no querían decir que lo que no es eros es thanatos, puesto que se entreveran. ¡Si tuviéramos el valor o la pureza o la firmeza de pensar honestamente en nuestra desaparición con auténtico fervor! Todo apunta hacia el presente, el ahora.)

Bob dijo...

Hi Ana
Perhaps a better defination to Death. The rich fear it, the poor embrace it, the educated write about it, and the unschooled don't think about it. But in conclusion it is not about ones status in the community or the world or colour of ones skin, white, black, red or brown we all have one thing in common.......death.
un grande beso

Ana dijo...

Hola Estercita:
Así es, uno lo aprende, como bien decís, golpe a golpe y muerte a muerte. Algo parecido a lo que contás es lo que relato, la muerte dando vueltas. De chica también tuve que pasar por varias situaciones de muerte de seres queridos y muy cercanos, sólo que en mi familia, no tenían el cuidado de hablar en privado, ni incovenientes a la hora de descripciones morbosas y detalladas, ni de exhibir una tanatofilia y cancerofilia importante. Uno de mis sitios de paseos, los domingos de chica, ¡era el cementerio! Me acuerdo que caminaba entre las tumbas y por los pasillos, y como muchos entretenimientos para un chico en los cementerios no hay, naturalmente, me entretenía mirando las fotos y leyendo las inscripciones de las placas.
De cualquier modo, en el interior, hay aún una tendencia a reunirse en los velorios, tengo una amiga por allá, que no se pierde uno...
Un beso fuerte.

Eskylo dijo...

Ana: el tiempo y ciertas experiencias de la vida, me han enseñado que en ciertos casos, para que no se esfume la idea entre lo florido de nuestro vocabulario, debemos ser claros y hacer gala de nuestro poder de síntesis. Ana hoy he tenido la oportunidad de leer tu blog y te doy mi opinión al respecto: ¡¡¡EXELENTE!!!. Te mando un abrazo.-
ESKYLO

Ana dijo...

Uh! Marta justamente, Eros y Tanatos, son creo, los dos temas, que más nos cuesta enfrentar, con cierta naturalidad, a los de estos tiempos.
Hay un cuento muy interesante de Pirandello, recreado por los Taviani en la película Kaos, sobre un señor, que espera su muerte sentado al lado de su tumba. En ese cuento aparece la pertenecia a la tierra, el desarraigo, la vida, la herencia. En fin esos temas sobre los que escribía Pirandello.
Un beso grande Marta.

Ana dijo...

Eskylo, hola, muchas gracias! me he dado cuenta que coincidimos en muchos temas, y en el modo de tratarlos, no es que te devuelva el cumplido, pero la verdad es que eso noté. También creo que se tiende a adornar las cosas y de ese modo, para mi gusto pierden efecto. Entre tanto ornamento y filigrana se pierde la esencia. Pero bueno, el adorno también hace a la vida...aunque a mì me cueste.
Un beso grande.

Ana dijo...

Bob I prefer the former...I wrote nobody told me that life was so fair...and immediately rememebered John Lennon: Copy Nobody told me:

Nobody told me John Lennon

Everybody's talking and no one says a word
Everybody's making love and no one really cares
There's Nazis in the bathroom just below the stairs
Always something happening and nothing going on
There's always something cooking and nothing in the pot
They're starving back in China so finish what you got
Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Strange days indeed -- strange days indeed

Everybody's runnin' and no one makes a move
Everyone's a winner and nothing left to lose
There's a little yellow idol to the north of Katmandu
Everybody's flying and no one leaves the ground
Everybody's crying and no one makes a sound
There's a place for us in the movies you just gotta lay around

Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Strange days indeed -- most peculiar, mama

Everybody's smoking and no one's getting high
Everybody's flying and never touch the sky
There's a UFO over New York and I ain't too surprised

Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Strange days indeed -- most peculiar, mama

Ana dijo...

A big kiss.

Ricardo Musso dijo...

Querida Ana!

Cuando mencioné que la posibilidad de pasar al estado de muerto - ni propia, ni de mis amados - no forma parte de mi repertorio de pensamientos, hice alusión a los llamados mecanismos de defensas de la angustia; por el simple hecho que es lo que por lo general se dice que es lo que hacen aquellos que no piensan en esa posibilidad (sobre todo desde que esas teorizaciones psicoanalíticas se popularizaron).

Pero en realidad, supongo que me sucede eso (no pensar en la muerte), porque no suelo invertir tiempo en pensar o discutir cosas que no tienen solución y que no existen en mi realidad actual.

No quiero decir con ello que no exista en modo potencial, es más, creo que mencioné que es inexorable que algún día cambiemos nuestro estado de ser de la materia que nos compone (vivos a no vivos).
Sucede que hasta que ello no ocurra, no le encuentro el sentido de sumergirse en esos pensamientos.
Cuando ocurra, si es que acaece en mi, ese cambio será absolutamente imperceptible a mi conciencia en el momento mismo que se produzca; y si es que sucede en otros, me sumergiré en la angustia que ello me producirá (como me ha pasado varias veces), pero no antes de que ello sobrevenga.

No es una cuestión de esgrimir verdades; ya que en este tema no creo que las haya.
Solo describí mi filosofía, y lo que esa realidad me produce, pero en esto, soy absolutamente conciente que, como dije arriba: “si te hace sentir bien las sopa, tomá sopa!.

Besos a todos!
Rik

Ana dijo...

Hola Riki! Con este frío estamos todos adentro!
Si, efectivamente eso que dijiste y aclaraste es lo que entendí. Agrego que algunas veces esos mecanismos que vos describís, fallan, entonces desees o no invertir tiempo en ello, la angustia se impone. ( No digo que seas vos el que lo hace, sino alguien más.)
Lo que describís que hacés, creo que es lo mejor que uno puede hacer, si puede , porque no alcanza con quererlo jeje...Uf me enrosqué! Se entiende?
El frío y el encierro me tienen la neurona distrófica, pobrecita.
Otro beso.

Ana dijo...

La rebootee, se dirá así? a la neurona digo.
Por otro lado, el pensamiento de la muerte ha sido y es, motivo de obras de arte maravillosas; culturas que integran la muerte; distintos modos de "tramitarla", como a la vida ni más n menos. Eso intento, no dejar de pensar en ella, ni hacerlo reiteradamente, sino tomarla como otra parte de la vida.
Tiene que ver con el hombre y su destino.
Pero en esto como en tantas cosas, Rik si te hace bien la sopa tomá sopa. (Mientras no te tomes una sopa de ansiolítico...je je)
Sobe-te

Eskylo dijo...

¡¡ES LA MUERTE, CHE!! Es lo que todos deberíamos decir cuando lleguemos a nuestro final.
Ana: brillante lo tuyo a lo Pirandello en El Hombre de la Flor en la Boca.
Un abrazo. ESKYLO.-

Ana dijo...

Uh!! Eskylo, El hombre de la flor en la boca...no me había acordado. Esa sensación de baile con la muerte, la dama de negro...

Ana dijo...

Acá pego un Enlace al cuento " el hombre de la flor en la boca", de Luigi Pirandello.
Gracias Eskylo!!

Oscar dijo...

"TODOS LOS INCURABLES TIENEN CURA 5 MINUTOS ANTES DE LA MUERTE"
ALMAFUERTE
Saludos
Oscar

Bob dijo...

Muchas gracias por las palabras de John Lennon y su dulce palabras
Buenos noches Ana
Beso

Isabel Estercita Lew dijo...

Buenas noches Ana, justo pasaste a chusmear y no estaba.
Recibiste el mail que te mandé?
Que frío chiquita, té con coñac.
Besooooo
Estercita

Ricardo Musso dijo...

Buenas noches Aniuska!!!

Siempre tomé sopa, porque sentí que me hacía bien la sopa.
Todas menos las de “cabellos de ángel” que siempre me preparaba la abuela María.
Ufffff…., me tenía hasta la coronilla con esa sopa!.

La de ansiolíticos la probé una vez, pero las dejé porque me duermo a la segunda cucharada, y eso sí…, la sopa fría, no me gusta!

Bepisoco!!!
Rik

Isabel Estercita Lew dijo...

ES LA VIDA, CHE!

Feliz cumple Ana!

Chin-chin! Por vos, por nosotros, por los nosOTROS

Estercita

Claudia Sánchez dijo...

Feliz Cumpleaños Ana! que lo pases lindo! (y no invites a la parca!)
Besos,

LUNA dijo...

ANA ,CARIÑO MIO ACABO DE VER QUE ES TU CUMPLEAÑOS.
MUCHAS FELICIDADES!!!!!!!!
Que hoy será el primer dia de un nuevo año de vida, que supere los vividos hasta ahora, en todos los sentidos de la felicidad que el ser humano pueda experimentar-
Una apoteósis de Felicidad!!!!!!
Besitos
MMMMUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAA

Ana dijo...

Gracias chicas! Un beso grande, qué se diviertan!

Tino Hargén dijo...

Muy bueno. La condición de que todos somos mortales es la que define que todos somos perdedores...

Ricardo Musso dijo...

Frecuentemente
Estamos en
Libertad de
Imaginarnos que la vida es un
Zafrarrancho que hay que “ordenar” para el combate!

Cuando
Uno
Menos lo piensa
Pasa que la vida
Logra
Enseñarnos a
Amar con la fuerza y dureza de un
Ñire, y la ternura de una pompa de jabón; y entonces
Otros horizontes se abren y
Somos más humanos!

La mejor lucha esta en DISFRUTAR; aunque no perdamos de vista ayudar!!!
Y eso es lo que espero que logres en este día!!!

Besos.
Rik

Bob dijo...

Ana.....wishing you a Happy Birthday and all the best for a great day. 21 years young and beautiful...wow.
Enjoy your day
Kiss

Ana dijo...

Thanks a lot Bob!! Kisses for you.

Bob dijo...

Hola Ana
Echa un vistazo a mi blog ....www.bobstravelphotos.blogspot.com .... Fotos y videos de viajes sólo para ti y sus comentarios para disfrutar...besos

Steki dijo...

¡¡¡ MUY FELIZ CUMPLEAÑOS !!!
Brindaremos en tu honor esta noche!
Que lo pases bomba, Aniuska!
BACI, STEKI.

Fernando de la Riva dijo...

Bueno, para empezar... ¡MUCHAS FELICIDADES!
Que la vida te sonría todos los días y por muchos muchos años!!!
Luego, felicidades también por atreverte a tocar este tema tabú, tan presente en nuestras vidas y tan ausente en nuestras conversaciones, en nuestros compartires.
Creo que tenemos un gran problema cultural con esto, ocultando siempre la muerte, huyendo de ella.
Tal vez en las culturas orientales, en Asia, se lo montan mejor.
Para mi, el año pasado fué un año de muertes y tuve que mirarla cara a cara varias veces.
Se que me seguirá haciendo daño cuando se me mueran los seres que quiero.
Pero no le tengo miedo a la que vendrá a buscarme un día, y espero, como tu dices, ser capáz de abrirle la puerta y recibirla con dignidad.
(Vaya "temita" para tu cumple!)
Un besote.

carlu dijo...

Deslumbrás por la simpleza del aserto. Una descripción que te lleva del escalofrío a la risa, pero estimulante, Ana. Está muy bueno hablar de "eso"... requiere valentía... yo como aviador la he visto mucho, pero he hablado poco de ella, aún cuando la haya visto cerquita. Debe ser una negación, absurda, seguro. Lo que es, es... Parménides?... qué duda!!!!!!

Ana dijo...

Carlos, querido! Cómo estás? Bien sabés que me voy de un extremo al otro, pero me equilibro con los años...bahh lo intento, jeje.
Bueno en realidad no has sido sólo aviador...un poco más peligroso...de guerra.
Un beso grande y cuidate mucho.
Yo también me acuerdo, siempre.

Ana dijo...

Hola Fernando!
Lo has dicho, recibir la muerte con dignidad, eso es.
Un beso grande.

angel dijo...

Que estranha coincidência, hoje entrei em vários blogs e quase todos falavam da morte de alguma forma.
A morte sempre nos traz dor e até medo. Não gostamos e queremos a todo custo nos livrar dela, porém ela é só a outra metade da vida, a única certeza que temos. Quem sabe o que acontece depois da morte? Tantos já tentaram advinhar, convencer, elucidar, mas quem sabe ao certo?
Eu prefiro acreditar que a vida continua, de outra forma, mas continua.
Beijo
Angel

Magah dijo...

Hola Ana
Que se yo, diría con comodidad que placer leerte, tu manera de escribir, sencillo y claro, pero el tema, si bien rotundo y real, me da a no querer pasarle tan cerca ni hacerle agazajo.
Aun dicho esto, le he perdido el miedo a la muerte, no la ansío, pero el día que llegue, sabré que he hecho todo.

Te sigo

Magah

Marcelo dijo...

Brillante! Qué buena entrada! Y encima es la primera que leo aquí. Hablar de la muerte, respetarla, inclusoa faltarle el respeto, no equivale a llamarla o desearla. Al contrario, es homenajear a la vida.
Un beso

LUNA dijo...

MUCHAS FELICIDADES EN EL DIA DE SANTA ANA.
QUE SEAS MUY FELIZ, Y CONSIGAS TODO LO QUE DESEAS.
UN BESITO MMMMUUUUUAAAAAAAAAAAA

Ana dijo...

Hola Angel, así es, aunque la muerte es parte de la vida, indevitablemente, nos tenemos que acostumbrar a ella, porque en general su aparición en nuestro pensamiento nos perturna. Extraña situación para una cuestión que nace con nosotros no?
Un beijo

Ana dijo...

Hola Magah! Te descubrí y me encantan tus relatos, tienen taaaanto que ver con lo que nos pasan a las mujeres de nuestra generación, con todos nuestros conflictos...alegrías, tan realistas.
Nos seguimos.
Un beso grande

Ana dijo...

Hola Marcelo! Gracias! me causó mucho placer leerte, también . Tu genio, un genio! qué buen relato!
Voy descubriendo tantas cosas lindas ( y gente linda) que me gustaría tener muuuucho más tiempo para leer tooooodo.
Un beso grande

Ana dijo...

Gracias Lunita! No sabía que era Santa Ana. Muchas gracias!
Un besote