miércoles, 20 de enero de 2010

TERREMOTOS. Panem et circenses.

Aquel pueblo rey que antes distribuía
el imperio, las fasces, las legiones, y todo, a la sazón
ansiaba tan solo dos cosas:
pan y juegos.


[...]nam qui dabat olim
imperium, fasces, legiones, omnia, nunc se
continet atque duas tantum res anxius optat,
panem et circenses.[...]
(Juvenal, Sátira 10.77-81)


El terremoto que asoló al hermano país de Haití, parece no haber sido suficiente - en cuanto a muertos, sangre y desparramados por las calles - para ciertos medios de comunicación. ¿Se tratará de algún extraño fenómeno que exalta el morbo o sólo maniobras para obtener espectadores entretenidos?
 Se insiste persistentemente en contar los movimientos que se suceden en nuestra zonas de elevado riesgo  sísmico,  donde solamente en enero y febrero del año próximo pasado -2009- se registraron 16 sismos y en los mismos meses del 2007 se registraron 69 movimientos sísmicos en la zona.
Si hablamos de todo el mundo en enero del 2009 se registraron  1433 movimientos y en lo que va de enero de este año se registraron 963.

Imagino un terrorífico conteo mediático de movimientos sísmicos.

Nuestra vieja Tierra va a seguir estremeciéndose - como siempre - y los hombres - como siempre - miraremos con la corta visión que nos otorga la  limitación humana: Mayor catástrofe que el terremoto es la pobreza  que simultáneamente azota al hermano pais de Haití desde hace mucho tiempo. Eso sí es evitable.

Mientras tanto en encomiables maniobras solidarias representantes encumbrados de los poderes terrestres desfilan por Haití.

Los espectáculos de circo y anfiteatro  romanos eran más genuinos, para mi gusto, claro.