domingo, 5 de septiembre de 2010

De los derechos humanos vs los derechos de los agroquímicos o Glifosato que me hiciste mal y sin embargo te quiero.

Continuando con la saga de la sojización del país: Doble discurso soja y saqueo con sus consecuencias: aumento de la "caja" del gobierno y dependencia de ella, y por otro lado perjuicios graves para los habitantes del país - supuestamente beneficiados por una  inexistente redistribución pero que "en los papeles" no ven respetados sus derechos humanos por un gobierno que levanta justamente la  bandera de respetar los derechos humanos de los muertos y pisotea  el de los vivos en espurias maniobras cotidianas, en franco concubinato con una oposición tan corrupta como el gobierno mismo - enlazo entrevista de Bahíanoticias.com: El agrocidio es el exterminio del agricultor, del verdadero campo. 

Enlazo también el pedido de médicos de diez provincias, investigadores y científicos argentinos a la presidenta de la nación y a los dirigentes agrarios nucleados en la mesa de enlace, para que se prohíba la fumigación aérea con agroquímicos. Acá

Acá el diario La arena de La Pampa denuncia la falta de interés de los dirigentes de dicha provincia por éste problema que afecta a gran parte de la población.

Estas noticias no son noticia en los medios masivos de comunicación.

21 comentarios:

Juan Poz dijo...

La realidad que describes es la que justifica plenamente la aparición de grupos activistas como los ecologistas, quienes, sin aspirar a gobernar toda la sociedad, generan un estado de conciencia social que conduce a la adopción de medidas auspiciadas por sus planteamientos. Difícilmente se hubieran conseguidos acuerdos como el de Kyoto y otros sin la presión constante, en las opiniones públicas de los diferentes países, de la presión ecologista. NO sé el grado de fiabilidad científica que tendrán los postulados ecologistas en su lucha contra los transgénicos, pero lo cierto es que yo no cojo una bolsa de maíz del súper sin mirar con lupa si es o no es transgenico, y eso creo que es una victoria de los ecologistas. La realidad de los "grupos de presión", como alternativa a los movimientos de masas, ya imposibles, dada la atomización individualista -La "República independiente de mi casa", del comercial de IKEA- en que vivimos, se va imponiendo cada vez más. Para lo bueno y para lo malo, desde luego. Ahí está el Tea Party como ejemplo a contrario. Pero es una vía de acción social que conviene no despreciar.

Nestor Zawadzki dijo...

Acabo de formar parte del jurado de tesis de egresados de medicina de un par de alumnos que investigaron la incidencia de hipotiroidismo en dos pueblos de Entre Rios. Son dos localidades pequeñas (750 hab c/u) rodeadas de campos de cultivos de soja. La soja y todo el proceso de labranza, cultivo y cosecha se encuentra en el patio trasero y alrededores de las viviendas. Alli se fumiga, se fertiliza y se tratan las malezas con el "levemente toxico" Roundup (segun INTA y MSP)
Los resultados de este sencillo trabajo mostraron una incidencia de hipotiroidismo de 12,5%, cuando la media global es de 3,5%.
Cada paciente debe abonar entre 25 y 50 pesos mensualmente para comprar la levotiroxina; que sera una medicacion de por vida en la mayoría de los pacientes. Deben hacer consultas trimestrales y analisis semestrales en el mejor de los casos a un costo de $50 por conulta y $ 250 por analisis básicos.
Segun las autoridades sanitarias y los expendedores de agroquimicos no hay ninguna evidencia medible hasta el momento que vincule los agrotoxicos y el glifosato con esta enfermedad. Los cientificos reunidos en el congreso de "Medicxs de pueblos fumigados" en Cordoba el mes pasado, mostraron otra realidad. El efecto disruptor endocrino de estos pesticidas y herbicidas pueden desplazar a las hormonas naturales.
Podria sugerirse que, hasta que no haya una informacion contundente el estado se haga cargo de los costos de salud de los afectados por ser un problema de salud publica. Por ahi, haciendo numeros, la tan mentada rentabilidad reduce su margen de beneficio.

Anónimo dijo...

Qué modelo de país queremos; a dónde vamos; qué votamos; qué sembramos; qué comemos. Cuántos ¿¿??? sin respuesta. Todo es mentira, nada es nuevo y a nadie parece importarle. Contra lo que muchos creen, en los países que intentan ser serios el Estado interviene asociado con el capital, tanto en la explotación como en la generación y producción de riqueza. La ganancia desmedida y la posibilidad de producir alimentos a gran escala para atender las necesidades mundiales ha llevado a nuestro campo a desafiar las reglas de la naturaleza, costo que habrá de pagarse en el futuro. Más allá de la discusión de las retenciones, -que no pueden ser las mismas para todos-, y de la ausencia de una política seria de largo plazo, los grandes productores dicen “no importa”, estiremos la soga un poco más para aprovechar los altos precios internacionales mientras el socio-gobierno hace caja para tapar los agujeros que genera. El rol del Estado se ha “aputosado” según la conveniencia de turno y contra lo que muchos opinan es muy fácil aplicar un “golpe de timón”. Si este gobierno fuera verdaderamente “progre” y actuase con sentido común hubiese emulado el mecanismo creado en 1946, me refiro al IAPI, el ente estatal concentrador de granos: las cerealeras no existirían, los productores recibirían mejores precios, desaparecería la evasión y por si fuera poco el Estado recaudaría más y mejor. El Estado no puede ni debe hacerlo todo, pero sobre ciertos aspectos de fondo no puede mirar al costado, como así tampoco puede subsidiar la incompetencia de los vagos ni de los avivados.
Pero es así mi estimada, a nadie le importa mientras la rueda sigue y los políticos se enriquecen a costa de nosotros porque estamos entretenidos con Tinelli Brothers. Scioli nos bombardeaba meses atrás con una campaña muy costosa sobre los logros de “su gobierno”, -condicionado económicamente al central-, en materia de seguridad, léase reemplazo del cuerpo activo de policías, patrulleros, secuestro de droga, baja del índice de criminalidad, etc, etc. hasta el punto de no creer, ahora viene a reconocer en privado que tiene “las manos atadas”, -bueno, en realidad una porque la otra la perdió mientras dilapidaba la fortuna paterna-, sin que esta declaración cause una reacción importante tanto en la oposición como en la sociedad. Si el propio gobernador reconoce esta situación, -que es contraria a su falsa declarativa propagandística-, me pregunto ¿qué hago?, ¿salgo armado a la calle porque el propio Estado no me garantiza mi seguridad?
¿Hasta cuándo seguiremos tragándonos el sapo?
Voto a la doctora.

Ana dijo...

Acuerdo Juan, en que la presión constante es, hasta ahora, la única alternativa al abuso que se ejerce sobre la Tierra y la mayoría de sus habitantes. Creo que el tema es que la ciudadanía, en general, no conoce los efectos que se ven en la práctica, tal como escribe Nestor los médicos nos cansamos de ver situaciones que se escapan de la norma por violación a los principios de precaución y de prevención - que me pregunto a estas alturas donde han quedado -

Nestor: según las autoridades sanitarias, los vendedores de agroquímicos y le agregaría las investigaciones científicas solventadas por los mismos laboratorios - Enlazo a post anterior sobre el tema, acá- que nos proveen de los químicos y a su vez "aseguran" su inocuidad mediante estudios de dudosa rigurosidad: ."Los profesores universitarios remunerados por la industria actúan como expertos en el Congreso y en los organismos de regulación, sin revelar sus relaciones con el mundo de los negocios"..."Las revistas médicas no ponen de manifiesto los conflictos de intereses de sus autores".(Ronald Collins "Assuring truth in science a must" The Baltimore sun 29-08 2000.)lo que se ve en los consultorios e instituciones no sólo no son evidencias sino que la denuncia de ellas (las evidencias) es absolutamente desestimada. Es claro el papel que representamos los ciudadanos para quienes nos gobiernan - sean del color que sean - como bien escribe Anónimo somos aquellos que escuchamos y vemos azorados las situaciones más contradictorias, las mentiras más descaradas y hasta las justificamos...

Ana dijo...

Anonimo/a: Leyendo cuidadosamente veo que te has referido a los golpes de timón, en relación al tema te recomiendo un post muy interesante del amigo Ricardo Musso, enlazo acá en donde escribe sobre los pro y contras del golpe de timón. Interesante reflexión a la que me he sumado.

Para que clase de elección ponés tu voto a una doctora anonimo/a? Te referís a la doctora Cristina Fernandez en una supuesta re-elección?

Anónimo dijo...

No se me pasó por alto el blog del matasanos ni lo que propone, que adhiero en general pero teniendo en cuenta que entre el decir y el obrar puede haber una gran diferencia, ud. sabrá, me imagino. Todo un tema por demás interesante y complejo pero él habla de la vida y yo me refería al cambio de timón que la sociedad debe animarse a dar de una vez por todas. Le he dado mi voto sobre su parecer porque sobre el mismo coincido con ud. ¿Otra vez CFK? ¿Me considera tan alienado como para cometer semejante disparate?

Ana dijo...

Anonimo te leo como si la sociedad fuera lo suficientemente homogénea como para dar un golpe de timón, digo, para donde lo daríamos? porque las opiniones están más que atomizadas. Lo que yo considero un golpe de timón salvador, para mi vecino puede ser meterse de lleno en la tormenta, tengamos en cuenta que estamos sin brújula, cada uno se la imagina....
Por otro lado la posibilidad de golpe de timón tiene implícita la idea de un sólo timonel(brrrrr) desde lo personal me vienen mejor los consensos...
Creo que hay que poner a trabajar a la democracia en serio, para eso tendríamos que pensar que la forma de democracia que tenemos en nuestro país tiene muchos baches. Hay otros modos de ejercer la democracia( por ejemplo la democracia participativa)...pero ya me estoy delirando mucho, mejor aterrizo en Argentina 2010.

SIL dijo...

-un gobierno que levanta justamente la bandera de respetar los derechos humanos de los muertos y pisotea el de los vivos en espurias maniobras cotidianas, en franco concubinato con una oposición tan corrupta como el gobierno mismo-

AMÉN.

Por todo el resto, resuelvo callar, y OTORGO.

En cualquier próxima decisión nos rociarán con antropoquímicos...
Es lo que falta para terminar de EXTERMINARNOS.

Abrazo infinito, ANA

SIL

Anónimo dijo...

La percibo preocupada y por lo que veo le gustan los desafíos, como éste de preguntarme el cómo. Le advierto que puede ser tan complejo como intentar recomponer una cáscara de huevo con la gotita. Veamos.
Es historia conocida que en el lecho de muerte el Gral. Perón quiso que le entregaran el gobierno al Dr. Balbín, su acérrino enemigo político devenido en adversario en la última hora. El viejo militar sabía con qué bueyes araba en su propio partido, de ahí que ante el naufragio optó por dar un golpe de timón reparador. Las circunstancias no lo permitieron. Como todo gobernante tuvo aciertos y gruesos errores pero dejó un mensaje para la posteridad que hoy cobra vigencia, él dijo: “Esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie.”
La Nación exige un golpe de timón que tiene que ser dado urgentemente, no por un iluminado timonel sino por el conjunto de las fuerzas políticas. Dicho golpe implica un PACTO que sirva para discutir los principios que habrán de regir en adelante y no posiciones de fuerza para imponer ideas trasnochadas. Un PACTO consensuado que establezca como mínimo las pautas de convivencia que impidan caer en el caos al que lentamente nos van acostumbrando.
Hay que ir a un PACTO porque está comprobado que ningún partido excepto el peronista, -en sus distintas variables-, puede ser capaz de, no digo ya de gobernar bien sino de cumplir un mandato.
Sería deseable que la sociedad comenzara a presionar a las fuerzas políticas con una actitud más activa y participativa en tanto ha quedado demostrado que el ejercicio del voto es insuficiente. Sería deseable en ese sentido hacer un llamado de auxilio, una convocatoria al periodismo independiente, a los intelectuales, a los dirigentes y empresarios sanos, para que la fuerza de todos llegue a los oídos de quienes tienen la obligación de escuchar.
En el mundo de los negocios el principal impedimento para llevar adelante un proyecto no es siempre el factor económico o en su caso el técnico, -concebido éste como la posesión de la información necesaria y suficiente para concretarlo-, sino más bien, la ausencia de un grupo de trabajo abocado a la suma de sus capacidades individuales en pos de un objetivo que represente un bien común para todos sus integrantes. Las mejores ideas fracasan por ausencia de apoyo, de incentivo y de compromiso. Un grupo que se sienta identificado con los fines perseguidos, que discuta ideas, que interactúe conforme el campo de cada uno y que sume estas potencialidades para concentrarlas en un objetivo común, sería capaz de, -no me animo a afirmar que tenga el éxito asegurado-, pero sí de orientarse en el camino correcto que ahorrará tiempo y esfuerzo, que acelerará los resultados y se contagiará así mismo para el emprendimiento de nuevos desafíos.
Como sociedad debemos volver a confiar en nuestro potencial, más allá de que en el fondo todo esto que expreso suene a utopía.
Y ahora, le ruego, no me venga a chicanear con eso de la falta de homogeneidad, que ud. pediría tal cosa y su vecino otra: si prevalece el sentido común será fácil ponerse de acuerdo. Le envío mis respetos. Caín

Ana dijo...

Estimado Caín, efectivamente me suena a utopía, lo que no me parece mal, pero te recuerdo que un grupo para poder interactuar conforme al campo de cada uno y que sea capaz de sumar potencialidades tiene que justamente sentirse identificado con los fines perseguidos ; pongo por caso un equipo cuyos fin es realizar un transplante, cada uno tiene, de acuerdo a su especificidad, un lugar en vistas al objetivo común. De qué PACTO podemos hablar cuando es claro que en el país los diferentes sectores políticos responden a intereses antagónicos. Pongo por caso la educación y no me meto en demasiadas profundidades (podría poner como ejemplo la salud, de lo que conozco más pero no podría evitar meterme en profundidades que la mayoría de la gente no conoce, entonces me remito a otro tema que también es común para todos y tenemos la posibilidad de intercambiar desde lugares equidistantes) ¿Qué tipo de escolaridad queremos? ¿Queremos una laica, estatal? ¿Queremos una educación del tipo de los 90 (y que se mantiene) con subvención del estado a la gestión privada, sea ésta última privada, religiosa, separatista vasca o Luterana con tendencia al protestantismo pero no tanto?¿Queremos una modificación de los planes de estudio cada 3 años en donde los estudiantes no saben en que tipo de sistema cursan los estudios? ¿Queremos que Monseñor Bergoglio dirija los contenidos? ¿Queremos que sea el estado quien determine qué tipo de contenidos estudiarán nuestros chicos? ¿Qué clase de estado? ¿Vamos a adherir como “grupo” humano para transmitir a nuestros hijos ideas de corte igualitario, de librepensamiento o cada uno decidirá en función de la ideología del dueño del establecimiento el tipo de escolaridad que recibirán sus hijos? Cómo funciona el sentido común en éste caso?
¿Funciona de igual modo el sentido común de un Católico practicante, el de un ateo, el de un librepensador, el de un judío ortodoxo? En una época – no tan lejana – la educación solía ser estatal y laica con algunos establecimientos privados con características distintivas para minorías, la sociedad se ha modificado enormemente ¿ Se puede volver atrás el almanaque?

Ana dijo...

Sigo:
Crees que el sentido común es común para todos los individuos de un sistema dado? Ni aún tratándose de ciencia en donde los parámetros están bastante estandarizados se puede hablar de un sentido común, común a todos los integrantes de un grupo dado, la investigación sería imposible con el sólo funcionar del sentido común.
Te pongo otro ejemplo¿ Crees que en el conflicto del “campo” se podía poner a funcionar la suma de potencialidades para lograr un fin común? Crees que el fin del gobierno es afín - o se acerca - al fin de la Sociedad Rural Argentina? Crees que el fin de la Sociedad Rural Argentina es afín al fin de la Federación Agraria Argentina aunque ambos conformen la “mesa de enlace”? ¿Crees que el fin de los acopiadores es afín al del gobierno, al de la SRA, al de la F.A? podría continuar pero es aburrido.
Acá es cuando el concepto de estado cobra importancia y la discusión de qué estado queremos la mayoría, con respeto por las minoría OBVIAMENTE. Cada uno de nosotros maneja un concepto de estado que seguramente es diferente al del otro. ¿Es posible manejarse con instituciones que no han evolucionado y que se han ido degradando en la práctica hasta quedar subsumido el rol de estado al del gobierno de turno en donde la decisión de los ciudadanos cada vez más atomizados es casi inexistente. Es posible alguna clase de PACTO en estas circunstancias ¿ Qué pactaríamos? Qué posibilidades de pacto puede haber entre un ciervo y un felino grande con hambre?
¿Como sociedad hacia que fin pondríamos a trabajar nuestro potencial?
Francamente no me queda claro: en primer lugar si los Argentinos formamos una nación, en el sentido cultural me refiero, en segundo lugar si tenemos interés de formarla; si así fuera, esa Nación que clase de estado querría conformar? No lo veo, no tengo la posibilidad ni siquiera de imaginarlo... Con un poco de suerte es probable que estemos en ese proceso o en sus albores, en ese caso no tendré a posibilidad de verlo...me quedaré con la duda per saecula saeculorum.

Carla dijo...

Muy interesante este post Ana, fue muy bueno leer tu opinion.

Anónimo dijo...

Estimada Dra: le contesto muy brevemente porque estoy contra reloj y me veo imposibilitado de ahondar en cada uno de los temas que propone, los que de por sí merecen un debate serio, puntual y profundo.
En cuanto al punto central de mi anterior puedo remitirme a la solución que supieron encontrar en la madre patria. Bien sabe que a muchos españoles también les sonó a utopía por las diferencias que separaban a unos de otros y sin embargo fueron capaces de regalarse el Pacto de la Moncloa. Habrá quienes juzgando la historia podrán decir que pudieron elaborar algo mejor, pero ese Pacto les permitió no fagocitarse a sí mismos. Lo lograron con inteligencia, hábil negociación y buena voluntad, renunciando cada parte a sus intereses extremos con el fin de encontrar un equilibrio mediante el consenso. Pusieron los caballos delante de la carreta, trazaron un rumbo y se pusieron en marcha, en una palabra, definieron el modelo de país que les convenía y se pusieron tras ese objetivo. Supongo que en ese debate prevalecieron las mejores propuestas posibles de aplicar acorde las circunstancias, pero emanadas de gente con criterio y grandeza. Este pacto no lo puso en marcha el pueblo sino sus representantes. Es posible que el pueblo haya dado señales pero más allá de ellas, lo que verdaderamente prevaleció fue el estado de situación, sabiamente advertido por las fuerzas conductoras del país en aquel entonces. Podría decir que todo el poder político estuvo a la altura de las circunstancias y que actuó en consecuencia pensando en el futuro.
El pueblo era el enfermo que confió en el médico de cabecera porque lo tuvo por hábil y capaz.
Atte. Caín.

Anónimo dijo...

Continuando con lo pendiente y atendiendo que mi referencia hacia el sentido común ha levantado algún interrogante, hago la aclaración en cuanto a que considero tan burdos los errores de gestión gubernamental sobre determinados aspectos que, irónicamente hablando, el mínimo sentido común los evitaría. Tales errores no son otra cosa que el producto de la imprudencia, la conducta temeraria, la inoperancia y la intolerancia, por citar sólo algunas causas relacionadas. Es muy cierto también que no todos podemos opinar sobre todo, de allí que a la hora de fijar políticas es indispensable convocar a los especialistas para evitar caer en chabacanerías. Como nada es perfecto ni nadie es infalible es esperable dar sobre la marcha golpes de timón para corregir el rumbo, pero éste debe estar claramente trazado, tanto la sociedad como los encargados de conducirla deben saber hacia dónde se orientan. Por otra parte es inevitable que existan intereses antagónicos, lo que no se justifica a mi entender es que el propio gobierno forme parte de alguno de ellos, por el contrario, la responsabilidad del gobernante es aplicar una política amigable y superadora en vez de la confrontación. Si existiesen esos antagonismos es responsabilidad del gobierno intervenir adecuadamente para acercar a los sectores en pugna, pues ninguna sociedad podrá sobrevivir dispersa y enemistada por demasiado tiempo.
Y ya que habla de educación le traigo a colación lo siguiente. Si ud. tiene hijos en edad escolar recibirá anualmente de la institución el pedido de una declaración médica sobre el estado de salud de ellos a fin de que desarrollen la materia “gimnasia” sin contratiempos. A ningún padre se le ocurriría someter a un esfuerzo exagerado al hijo impedido, digamos que por hernia, y mucho menos la escuela correría el riesgo de incurrir en tal irresponsabilidad. Esta prevención obedece obviamente a una cuestión de sentido común. Ahora bien, la ministra Garré acaba de proponer como ejemplo de no discriminación que las fuerzas armadas acepten postulantes infectados con HIV. El punto es que la tarea militar exige una condición física ideal y que en el exámen de aptitud están contempladas toda una serie de enfermedades que son motivo de rechazo. ¿Le parece que esta medida tiene sentido común? Hipotéticamente Ud. como médica habría rechazado postulantes con hepatitis, hernias, cardiopatías congénitas y en general cualquier otra establecida que impida el mejor desempeño del miltar. ¿Firmaría como apto A a un infectado de HIV? Sin importar cómo provino el contagio, ¿no implica una merma de su capacidad o alguna clase de complicación a futuro? Si no es discriminatorio el rechazo por hernia, ¿por qué lo presentan como tal a éste en particular?
Ud. plantea qué tipo de educación debe elegirse para formar los jóvenes que, entre otras cosas, mañana intervendrán en la decisiones del país. ¿Cree Ud. que bajando el nivel académico las decisiones futuras serán mejores que las pasadas? ¿Es necesario poner en tela de juicio que la demagogia del menor esfuerzo no sólo atenta contra la sociedad sino contra el mismo beneficiado? Es médica y como profesional los pacientes esperan lo mejor de ud., y lo mejor, hay que admitirlo de una vez, exige compromiso, mucho esfuerzo, renuncias y dedicación.
Para terminar le recuerdo que una nación no puede manejarse con las mismas reglas que imperan en la selva y que en ésta el felino sólo mata al ciervo por hambre, el desequilibrio no es responsabilidad de los carnívoros sino de la acción irresponsable del hombre.
Para hacer más entretenido el debate y demostrarle que es posible encontrar coincidencias, le propongo a ud. y sus lectores realizar un ejercicio mental para darle vida a un hipotético pacto, estableciendo las pautas de manejo o principios irrenunciables que debiera contener. Me animo a creer que las coincidencias serán mucho más de lo que imaginamos. Atte. Caín.

Aaoiue dijo...

El declive del imperio romano -perdón que me ponga estupenda- derivó en la feudalización de Europa y en las rachas de invasiones bárbaras complementarias. El panorama agrario actual también es característico de una sociedad no ya en decadencia sino en franca degeneración.
Hace dos años que en mi país (España) no hay ya ni siquiera un Ministerio de Agricultura. El llamado sector primario no tiene el prestigio de las petroleras, el tirón de los parásitos del sector terciario, el ímpetu del turismo, el oportunismo de los especuladores. Compramos productos a Marruecos que tenemos y que además incumplen la normativa europea de plaguicidas. Los intermediarios se enriquecen. Los científicos trabajan para los explotadores, parece. Entonces los productos más puros se guarecen en comercios familiares de delicatessen y horarios extensivos.

Es curioso ver como siempre va reorganizándose la realidad, como en un caleidoscopio, cada vez que cambia algo. Y como la mayor parte de nosotros nos sentamos, eso, a verlo. Como si lo hiciéramos ante un libro de historia.

Un tercer apunte sería mi sorpresa ante las tablas de alimentos, las que indican su valor nutritivo. ¿De verdad alquien cree que vale lo mismo una patata (o "papa") que se hizo en una patada que una patata que se tomó su tiempo?

Un abrazo.

Ricardo Musso dijo...

Buen día Ana.

Solo quisiera expresar mi esperanza que se llegue a encontrar la formula que produzca el mismo efecto benéfico para el cultivo de soja que produce el Glifosato pero que no afecte a una minoría de la población argentina.

Siendo un producto tan demandado internacionalmente, y cuya comercialización beneficia a una enorme mayoría de este país, realmente es un pena que tenga efectos secundarios tan perjudiciales para la salud.

Por lo demás, me abstengo de opinar sobre tan interesantes comentarios.

Besos.
Rik

PD: Que frágil es la memoria carajo!!!

Ana dijo...

Marta querida, el panorama agrario de este país es bastante complejo, "una bolsa de gatos" te diría, y acuerdo en que está degenerado en general, hasta el punto de que la agricultura familiar, los microemprendimientos, que deberían tener un sitio privilegiado en un país como éste son minoría...en fin.
Dicen los macrobióticos algo parecido a que somos lo que comemos.No tomando estas recomendaciones como dogma, pero pensando sencillamente en lo que sucede con un auto al que se le coloca el combustible que no corresponde es bastante sencillo pensar que pasa con el hombre en relación a lo que se lleva a la boca o lo que entra por la piel, el aparato respiratorio, y el agua que tomamos con la contaminación de las napas - en el caso de las fumigaciones sobre las ciudades del interior.

Ana dijo...

Hola Riki:
Corazón, no entiendo que significa tu frase ..."el mismo efecto benéfico para el cultivo de soja que produce el Glifosato pero que no afecte a una minoría de la población argentina." lo que escribo en la entrada es que el glifosato ( en realidad muchos herbicidas sólo que el glifosato aparece como de baja toxicidad) NO afecta a "una minoría de la población argentina"!!! sino que las fumigaciones aereas en areas urbanas o pobladas producen efectos indeseables sobre la salud de MUCHA gente!!! esto está siendo denunciado por muchos médicos e investigadores desde hace largo tiempo...

No entiendo cual es el producto tan demandado por el mercado internacional y cuya venta beneficia a la gran mayoría??? El glifosato??? o la soja????

Beso.

Ricardo Musso dijo...

Bueno…, me refiero a que el efecto benéfico para el desarrollo y salubridad de la soja que produce la aplicación de Glifosato al eliminar las hierbas malas que la pueden perjudicar, es una cagada que produzcan los efectos no deseados en la población que se ve afectada por esas fumigaciones.

Y también que, de imaginar que si ello no sucediese, los fabulosos ingresos que produce su comercialización internacional (de la soja me refiero…, no de Glifosato Ana) y que se destinan a mejorar la situación general del país, no se objetaría supongo…, salvo que se critique que una buena administración haya recuperado las arcas del estado como lo ha hecho este gobierno.

Respecto de la minoría que afecta, me refiero a que, si bien no he consultado lo índices epidemiológicos de las mayores afecciones a la salud en nuestro país - por ende desconozco que lugar estadístico ocupan las personas sintomáticas por ese producto -, me arriesgo a pensar que no es muy significativa en la escala.

Eso nomás.
Besos.
Rik

Ana dijo...

Hola Riki: Ah, entendí!
La verdad Riki, es que yo he objetado a la soja transgénica desde hace años, muchos, hasta el punto de haber averiguado en argencert y otros certificadores orgánicos las posibilidades de juntar un grupo de productores para hacer soja normal, (jeje hasta me he entrevistado con algún que otro diputado en otras épocas para putear por la situación de los pequeños propietarios destrozados por el gobierno, la inundación y posteriormente por la soja transgénica....) no hay caso, en las pequeñas áreas la soja transgénica con su herbicida, invade a la otra. O sea, mi tema en particular no se limita al glifosato sino a la soja transgénica y al concepto de monocultivo con sus consecuencias. Entiendo que en una situación coyuntural se pueda utilizar (y destrozar) el suelo para hacer caja, pero cualquier política agropecuaria en serio debe contemplar la sustentabilidad de la tierra.
El lugar estadístico que ocupan las personas afectadas no lo conozco, pero me imagino que es importante si tenemos en cuenta la población de cada provincia, por otro lado, si existen principios de precaución y de prevención debería utilizárselos, claro que no sucede esto sólo con el glifosato, de cualquier modo, no me parece un argumento para sostener su penetración masiva, ni la caja ni la demanda internacional. Yo vuelvo a insistir en la necesidad de políticas agropecuarias seriasasi como insisto en políticas educativas serías y de salud, serias.

Ahora, si vos me decís si prefiero éste gobierno (con todo lo que le critico y lo poco que me gusta) o el de el ex bi-presidente Menem, te responderé que por supuesto prefiero a éste y para el futuro a uno superador. No me gustan los monopolios, no me gusta el poder concentrado, creo que eso se puede superar, de a poco, poniendo a funcionar a la democracia y poniendo cabeza cuando se vota, no creo que votar en contra de sea hoy en día una opción, creo que tenemos que poner a funcionar justamente lo poco que tenemos: la división de poderes, para eso hay que utilizar la herramientas que hay. No se te escapará Ricardo que un gobernante debe tener freno y límite. Tampoco se te escapará que algunos políticos tienen tela sólo para el poder legislativo, para equilibrar, y otros tienen tela para ejecutivo.

Mirá que loco no, yo escucho muchas críticas a C.F.K acuerdo en muchas, pero justamente no acuerdo en la crítica que se le hace a su estilo, y no considero, como otros muchos, que N.K sea el presidente virtual, veo a la Presidenta como a una personalidad lo suficientemente fuerte como para tener su propia impronta, bastante diferente de la de Nestor - que está teniendo un problema de salud y espero que lo supere rápidamente-

Entonces digo Riki querido, me parece indispensable salir de ésta lógica binaria, de esta trampa en donde son los unos o los otros: Tienen que ser los unos YYYY los otros ubicados como la ciudadanía responsable debe saber ubicar: los que sirven para el ejecutivo que estén en ese lugar, los que sirvan para legislar pues que legislen. Para eso debemos conocer los antecedentes de los candidatos y darse otras muchas condiciones... si querés seguirla la seguimos, es un buen tema.No?

Ricardo Musso dijo...

Esta bien Ana.

Comprendo y comparto la mayoría de las cosas que planteas respecto de diversificar los cultivos, mejorar la educación y la salud.
Pero sospecho que estando en la administración de un país, en ocasiones suele haber prioridades, y también que se hace lo que se puede, o el poder económico te deja hacer (la historia lo demuestra).
Vale decir, no debe ser cosa de “soplar y hacer botellas” o “raspar la lámpara de Aladino” para que las cosas que aspira la ciudadanía se produzcan.

No creo que haya obstáculos para que surjan los YYYY con credibilidad, programas viables, serios, creíbles (y no imaginarios o utópicos).
No sé por qué no aparecen, pero seguro que sería bueno la alternancia (hacia delante y no hacia atrás no?).

Besos.
Rik