miércoles, 7 de septiembre de 2011

Ignacio Ramonet en Argentina.

Sorprendente  ausencia en los medios de (des)comunicación de la presencia de Ignacio Ramonet en Argentina.


jueves, 1 de septiembre de 2011

Saturno devorando a un hijo.


Desde hace unos días la información en nuestro país tomó como eje a una nena de 11 años, o mejor dicho, su desaparición. Los medios informativos escritos y visuales mostraban el avance o el fracaso de la búsqueda de Candela. Al modo de un síntoma, la patética foto de Candela estaba omnipresente en todas las pantallas y en todos los titulares, paradójicamente, mientras los medios mostraban lo in-mostrable, Candela vivía su calvario privado y solitario hasta aparecer muerta y destrozada en una bolsa, hallada por una cartonera en un descampado del conurbano.
Tremenda paradoja, mientras el show mediático colaboraba en la búsqueda de Candela y armaba su tinglado particular ofreciendo a los espectadores una historia prefabricada - en donde nada faltó, ni siquiera los más altos representantes de las distintas fuerzas políticas y sociales - una historia paralela estaba teniendo lugar, con una inocente de toda inocencia como víctima y una excluída de la trama social, como autora de la solución.


Saturno devorando a un hijo.
Francisco de Goya y Lucientes.
Museo del Prado.

sábado, 30 de julio de 2011

Duelo.

Estamos en época de campañas electorales. Hace tiempo ya que descreo de estas elecciones. Solía tener esperanza en la democracia, sobre todo cuando voté por primera vez, después de un largo y oscuro período de dictadura.

Desde hace años duelo a la democracia. Me desconsuela que nada la reemplace por ahora.

jueves, 7 de abril de 2011

Vuelvo a historizar.

Vengo desde hace tiempo con la historización, la precariedad de su veracidad y la convivencia de varias historias transversales en un mismo tiempo y lugar, situaciones todas, que se ponen de manifiesto muy particularmente desde hace unos años, cuando los medios de comunicación toman un auge determinante en la construcción de la historia.
Este modo de “hacer historia”, de “generar” la historia, que conviene a ciertos y determinados grupos, es a la vez individualizante y totalizante, siguiendo a Foucault - ...“Creo que en la historia de las sociedades humanas, -incluso en la antigua sociedad china- nunca ha habido una combinación tan tramposa en la misma estructura política de las técnicas de individualización y de los procedimientos de totalización”- podemos observar un aparato de producir demanda, que a su vez modela individuos - individuos estos, atravesados por la misma información emanada de los medios de comunicación que son afines al poder , impartida la educación por docentes o asistidos por profesionales, que sufren igual proceso - dentro de un rango...dentro de ese rango se escribe la historia.
Conjuntamente con la individuación generada, se estimulan mecanismos de competitividad que deja solos a los individuos, les mutila la capacidad de solidaridad, de identificación con otro que sufre, o que goza, los des-moviliza. Pero simultáneamente este modo relativamente nuevo de hacer y generar historia; de intentar homogeneizar el pensamiento y abolir las diferencias culturales; de vaciar la riqueza de la diversidad, estimula el opuesto: el pensamiento anarquista, anti-autoritario, las luchas del hombre común por mantener su modo de vida, la resistencia secreta y subterránea - que toma la forma de un síntoma - del hombre para que no le arrebaten su tradición, su pasado, su cultura, su esencia, sus lazos sociales y afectivos. O en todo caso, en un país como el nuestro, la lucha para que se nos permita armar una historia, incluyendo todas aquellas de las que nos hemos nutrido, todas las historias que convergen en las nuestras.
En fin, nos bombardea " la historia oficial" pero emergen acá y allá distorsionados por la subjetividad, los diferentes planos del discurso no oficial, las historias del hombre común.
A pesar de estos mecanismos, o justamente a partir de ellos, otra historia se sigue escribiendo, se “escucha un rumor “ un sordo ruido, un malestar, una irritación; a pesar de los pesares y de los intentos de totalización, el hombre parece estar alerta....

lunes, 21 de marzo de 2011

Trebejos.

La tecnología y la ciencia  nos aportaron herramientas impensadas para la mayoría. En un siglo – nada, en términos de lapsos universales – pasamos, los humanos, de no poder comunicarnos con nuestros seres queridos más que por cartas que tardaban semanas, a hacerlo instantáneamente por medio de variadísimos instrumentos. Pasamos de guerras cuerpo a cuerpo, casi, a bombardeos con Dios sabe que clase de armas no convencionales. Pasamos de morir por una infección actualmente banal, a contar con un arsenal inimaginable de posibilidades clínicas y quirúrgicas.

Son incontables los beneficios de semejantes herramientas, como son también incontables los ajustes que deberá producir la mayoría para adaptarse a ellas. 

Serán las conductas sobredimensionadas, excéntricas y francamente descabelladas y riesgosas que presenciamos, producto de la desarmonía - que portan algunos cuantos - entre las capacidades operativas  y los artefactos tecnológicos?
Será que la disimetría de desarrollo entre la razón y el afecto - por decirlo de algún modo - está marcando el tempo de nuestra época?




 * Trebejos: Enlace aquí



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martes, 15 de marzo de 2011

miércoles, 5 de enero de 2011

De pactos, normas y ética.


La crisis que vivimos es compleja. Nadie da respuestas a las convulsiones sociales y a las múltiples implosiones a las que se ve sometida una parte importante del mundo.

En Argentina, la convivencia corre extremo riego. Se está resquebrajando peligrosamente el pacto social. Las reglas no escritas – aquellas que nos permiten convivir con nuestros semejantes en una cotidianeidad posible – y las escritas, están siendo sistemáticamente violadas desde hace años. El conjunto social que este estado de cosas está generando, se ve teñido por la violencia y la pobreza, de todo tipo.

La ciudadanía - huérfana de normas, principios y ética – trepa a lo árboles del “sálvese quien pueda” sin reparar que un grupo humano con la trama social destruida y el sentido de la solidaridad anestesiado caerá, irremediablemente, en la autodestrucción.



Así nos toma el 2011.