miércoles, 5 de enero de 2011

De pactos, normas y ética.


La crisis que vivimos es compleja. Nadie da respuestas a las convulsiones sociales y a las múltiples implosiones a las que se ve sometida una parte importante del mundo.

En Argentina, la convivencia corre extremo riego. Se está resquebrajando peligrosamente el pacto social. Las reglas no escritas – aquellas que nos permiten convivir con nuestros semejantes en una cotidianeidad posible – y las escritas, están siendo sistemáticamente violadas desde hace años. El conjunto social que este estado de cosas está generando, se ve teñido por la violencia y la pobreza, de todo tipo.

La ciudadanía - huérfana de normas, principios y ética – trepa a lo árboles del “sálvese quien pueda” sin reparar que un grupo humano con la trama social destruida y el sentido de la solidaridad anestesiado caerá, irremediablemente, en la autodestrucción.



Así nos toma el 2011.