lunes, 21 de marzo de 2011

Trebejos.

La tecnología y la ciencia  nos aportaron herramientas impensadas para la mayoría. En un siglo – nada, en términos de lapsos universales – pasamos, los humanos, de no poder comunicarnos con nuestros seres queridos más que por cartas que tardaban semanas, a hacerlo instantáneamente por medio de variadísimos instrumentos. Pasamos de guerras cuerpo a cuerpo, casi, a bombardeos con Dios sabe que clase de armas no convencionales. Pasamos de morir por una infección actualmente banal, a contar con un arsenal inimaginable de posibilidades clínicas y quirúrgicas.

Son incontables los beneficios de semejantes herramientas, como son también incontables los ajustes que deberá producir la mayoría para adaptarse a ellas. 

Serán las conductas sobredimensionadas, excéntricas y francamente descabelladas y riesgosas que presenciamos, producto de la desarmonía - que portan algunos cuantos - entre las capacidades operativas  y los artefactos tecnológicos?
Será que la disimetría de desarrollo entre la razón y el afecto - por decirlo de algún modo - está marcando el tempo de nuestra época?




 * Trebejos: Enlace aquí



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martes, 15 de marzo de 2011