jueves, 1 de septiembre de 2011

Saturno devorando a un hijo.


Desde hace unos días la información en nuestro país tomó como eje a una nena de 11 años, o mejor dicho, su desaparición. Los medios informativos escritos y visuales mostraban el avance o el fracaso de la búsqueda de Candela. Al modo de un síntoma, la patética foto de Candela estaba omnipresente en todas las pantallas y en todos los titulares, paradójicamente, mientras los medios mostraban lo in-mostrable, Candela vivía su calvario privado y solitario hasta aparecer muerta y destrozada en una bolsa, hallada por una cartonera en un descampado del conurbano.
Tremenda paradoja, mientras el show mediático colaboraba en la búsqueda de Candela y armaba su tinglado particular ofreciendo a los espectadores una historia prefabricada - en donde nada faltó, ni siquiera los más altos representantes de las distintas fuerzas políticas y sociales - una historia paralela estaba teniendo lugar, con una inocente de toda inocencia como víctima y una excluída de la trama social, como autora de la solución.


Saturno devorando a un hijo.
Francisco de Goya y Lucientes.
Museo del Prado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente, oportuno,conciso. Felicitaciones!!!

Ricardo Musso dijo...

Terrible lo sucedido con esa nena Ana.
Por ahí escribí:

En realidad, puede ser jodido para muchos lo que yo siento, pero me importa nada quién fue ni por qué, me importa nada la familia de esa nena. El dolor que siento es producto de ponerme en el lugar de lo que debe haber sido el sufrimiento y terror durante todo este tiempo hasta el desenlace final que debe haber vivido esa piba. Claro que es una víctima de la locura, psicopatía, perversión del mundo de los adultos, y quienes estuvieron involucrados y puedan tener una responsabilidad, mi deseo es que los encuentren y que la paguen, sean quienes sean!

Excelente esa imagen que elegiste de Francisco Goya para este momento.

Besos corazón.
Rik

MARU dijo...

Querida Ana, me alegro mucho en verte otra vez por aqui.
Creo que todo lo malo se contagia.
En todos los países tenemos muchas "Anas" que la sinrazón, la butalidad, el odio, la falta de los valores mas primarios, etc. etc. se llevan por delante de las formas más brutales y propias de mentes enfermas y bestiales.

Igualmente se contagia el circo que se monta alrededor de esos hechos. El Circo Romano dónde las fieras se comen a los gladiadores para regocijo de unos espectadores sedientos de sangre y horror.
La arena del Circo se ha sustituído por la pantalla de las televisiones, nada más. El contenido el mismo.
Poco hemos adelantado.
Besitos pirncesa.