lunes, 9 de enero de 2012

Incidentalomas.

Sabido es, lo complicado que resulta arribar a un diagnóstico preciso cuando de neo-formaciones de tiroides halladas por accidente se trata. Más complejo aún es tomar la decisión  apresurada de cual terapéutica seguir.
 La prevención secundaria - o screening de población - para hallar una patología dada, es sin duda uno de las más importantes herramientas de las que se dispone para minimizar los efectos de ciertas enfermedades. Sería interesante estar munidos del más eficiente modo de resolver los “incidentalomas”. A full con la prevención  secundaria  pero con criterio: ni tan calvo ni con siete pelucas!

En esta línea, si de algo pecó el actual gobierno en el tema de la tiroides de la señora Presidenta, fue de “mandar” sin anestesia la información, tal como se iba produciendo: las vacilaciones, los errores, las exageraciones, fueron seguidos por todos los argentinos como si de un mundial de fútbol se tratara. Si se hubiera hecho lo contrario, seguramente se hubiese criticado al gobierno por ocultismo indebido. Las interpretaciones de todo tenor parecen obra de un psicoanalista desquiciado. Es tal la abundancia interpretativa que se pierde el nudo de la cuestión y se vacía de contenido el asunto de tanto zarandearse: La señora Presidenta de la Nación se quedó sin tiroides. Será ella misma y sus familiares más cercanos los que deberán llegar hasta la última consecuencia en la investigación de un incidente que, de banal no tiene nada.

3 comentarios:

Ricardo Musso dijo...

Patético todo este tema Ana!
Veremos que dice Cristina cuando regrese a sus funciones, creo que algo tiene que decir.

Felicidades y buen año para vos y el resto de la indiada!.

Besos.
Rik

Juan Poz dijo...

Por estas tierras españolas se ha convertido ya en una costumbre -importada de Usamérica- demandar a los responsables de fallos médicos y pedir una indemnización cuantiosa. Probablemente la Presidenta tendría que recorrer ese camino, so pena que escoja el del martirologio y decida ir construyendo una autohagiografia... En cualquier caso, la denostación de los "matasanos", que comienza desde la Edad Media y tiene jocosos romances en el XVII, es una convicción arraigadísima en mucha gente, y no de nivel intelectual escaso, precisamente. Por mi parte, teniendo como tengo una afición a la vida en hospital, que considero como un "retiro" transitorio del combate íntimo que tanto nos desgasta, hasta estaría dispuesto a disculpar ciertos errores de diagnóstico. A la postre, recordar que son seres humanos quienes diagnostican, no máquinas, es un reordatorio de la humildad que debe presidir la idea que tenemos de nosotros misos y de los logros de la especie.
Bienvuelta al diálogo. Y que dure.

Malo Malísimo dijo...

El tema, complicado, no lo es tanto.
Doña Cristina será Presidente pero por muy persona pública que sea antes lo es privada. Sus enfermedades son suyas no del pueblo. Por otro lado si ha habido o no error médico tendrá que dictaminarlo quien corresponda...previa denuncia de ella y volvemos al principio...es su vida privada.
Que tengas buen año.