jueves, 31 de mayo de 2012

What Greece Can Learn From Argentina

Qué puede aprender Grecia de Argentina.
nota de  MICHAEL J. CASEY.

WALL STREET JOURNAL
MAY 30, 2012,

Con una salida griega de la zona euro ahora ampliamente vista como una conclusión inevitable, vale la pena reflexionar sobre lo siguiente:

1-Las encuestas muestran que más del 70% de los griegos no quieren abandonar el euro.

2-Angela Merkel, y la mayoría de los otros líderes de la zona euro, aunque lamentando el día en que permitieron entrar a Grecia en su club, tienen miedo del contagio financiero que su salida pudiera traer.

3-Ninguno de los tres principales partidos que compiten por el control del gobierno griego están abogando por una salida del euro.

4-El Instituto de Finanzas Internacionales, que representa a los mayores bancos del mundo, está presionando a Grecia para permanecer en la unión monetaria.

5-Las finanzas de Grecia no están sujetas a la presión del mercado en la forma en las que las de España se encuentran, ya que sus necesidades de refinanciamiento de la deuda están actualmente cubiertos por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Fondo Monetario Internacional.

Para que ocurra lo "inevitable", un grupo de personas deben tomar decisiones conscientemente, sabiendo que se va a producir un resultado que ninguno de ellos desean. De hecho, se les obliga a tomar medidas que podrían desatar tal caos financiero que terminaría con sus carreras políticas.
El precedente más importante de ésto fue la crisis de Argentina de 2001, que culminó con un final igualmente impopular de la paridad uno a uno del peso argentino con el dólar de EE.UU. y un estallido de caos financiero y político.
Entonces, como ahora, un organismo exterior (el FMI) y su más grande gobierno de respaldo (los EE.UU.) se encontraban bajo la presión política de retener el dinero para un país extranjero con una reputación de falta de disciplina. (Recordar la advertencia del Secretario del Tesoro Paul O'Neill, alertando que Argentina estaba consumiendo el dinero de los  "plomeros y carpinteros"estadounidenses). También hubo resistencia activa entre los argentinos al programa de austeridad del FMI, incluida la rebelión abierta en contra de un recorte del 13% en las pensiones y los salarios del sector público que obligó al gobierno a deshechar la medida.
Finalmente, las decisiones del gobierno argentino - en particular, el muy impopular "corralito" o sea el límite de retiros bancarios locales "- y del FMI, que se negó a aprobar un desembolso de $ 1.3 millones a principios de diciembre de 2001, puso al país en una  autocumplida ruta al default y la devaluación. Pocos argentinos querían poner fin al plan de convertibilidad, y sin embargo, en el lapso de un mes, después de una crisis política que descartó cinco presidentes en dos semanas, eso fue  lo que pasó.
Consulté a los dos economistas  argentinos  más directamente involucrados en tratar de salvar a la Argentina de ese resultado para reflexionar sobre esos momentos y ofrecer asesoramiento a los griegos. Sorprendentemente, sus prescripciones difieren, lo que parecía corresponder con el grado en que cada uno estaba involucrado políticamente en la protección del plan de convertibilidad hace 10 años.

"Para mí es una barbaridad que muchos estén recomendando una salida del euro", dijo Domingo Cavallo, quien fue el ministro de Economía hasta la caída del presidente Fernando de la Rúa el 21 de diciembre de 2001. "Cuanto más lo recomienden, más se agravará la crisis de Grecia." Él dice que Grecia se debe colgar del euro, ya que dejarlo sólo invitará a la hiperinflación y convertirá a Grecia en el "paria de Europa", tanto como la Argentina se convirtió en un "pícaro internacional" por sus acciones.

Cavallo fue conocido como el padre del plan de convertibilidad, después de haber introducido la paridad con el dólar durante su etapa ministerial, por primera vez en 1991, que de inmediato puso fin a una pesadilla de la hiperinflación. Diez años más tarde, el presidente De la Rúa lo trajo de vuelta para tratar de salvar el sistema. Su reputación se invirtió en todo ello. Ahora,  enseña en la Universidad de Yale y rechaza la idea prudente de que la paridad se tenía que terminar. En su mente, su final  ( el de la paridad ) refleja "una falta de liderazgo".
Pero, ¿cómo debería el gobierno haberse enfrentado a la feroz resistencia de la sociedad al ajuste, le pregunté. La respuesta del Sr. Cavallo: "Eso es lo que significa gobernar Usted debe tomar decisiones difíciles.". Del mismo modo, dijo, el FMI y los acreedores de la Argentina carecían de liderazgo en no reconocer las ramificaciones internacionales de sus acciones. Al tirar de la soga en la Argentina, Cavallo dijo se avivaron las llamas del anti-mercado; el sentimiento anti- Estados Unidos en toda América Latina, el cual trajo a Hugo Chávez al poder en Venezuela* y provocó el fracaso de la zona de  Libre de las Américas respaldado por Washington Esto debe ser una advertencia a Alemania, dijo.

Daniel Marx, quien fue secretario de Hacienda, a cargo del Sr. Cavallo, hasta que renunció abruptamente el 15 de diciembre de 2001, adopta un enfoque diferente. Dijo que los pasos más importantes serían "construir un consenso político dentro de la sociedad griega", establecer políticas que "distribuyen las pérdidas equitativamente" y proteger "el tejido social", incluyendo una devaluación si es necesario.

No está claro que cualquier consejo sea de mucha utilidad para Grecia en esta última etapa. Pero a su manera, cada uno establece lo que se necesita: líderes que miren más allá del costo político a corto plazo y decidan qué es realmente lo mejor para la sociedad. Si Grecia abandona el euro o no, y la desición se toma  bajo esas condiciones, será para mejor.
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* Aclaración: El presidente Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela el 2 de febrero de 1999 por lo que su aparición en la escena latinoamericana no parece ser resultado de la crisis Argentina de 2001, como aparentemente sostiene - entre otras aseveraciones - el ex ministro argentino Domingo Cavallo


Artículo original Aquí

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1 comentario:

Malo Malísimo dijo...

Grecia, Argentina, España y el resto del mundo lo único que tienen que hacer es reconocer de una puñetera vez que el sistema ha fracasado, que hace aguas y reinventarlo o mejor, cambiarlo por cualquier otro que sea equilibrado y equitativo para todos.
Ejemplo tenemos, aunque a algunos argentinos no le guste, el grupo alba y su unidad económica (sucre)En Irán se están saltando todas las medidas e imposiciones usando como unidad de cambio el Petroleo y aceptando el Yuan chino como moneda de cambio internacional con lo cual de paso están jodiendo y bien jodidos a los USA. Hasta ahora los cambios oficiales eran los que eran, pues ahora tenemos al más potente y poderoso en liza. Los griegos han diseñado un sistema de intercambio, que a mi me recuerda mucho al socialismo bolivariano, consistente en unidades de valor. Por ejemplo, reparar un ordenador equivale a pintar tres habitaciones de una casa... y les funciona. Cualquier sistema que ideemos o recuperemos será mejor que el actual que lo basa todo exclusivamente en la especulación y el acaparamiento de beneficios. Cuando las masas vuelvan a Asaltar el Palacio de Invierno, cuando los Campesinos se alcen al grito de "La Tierra para el que la trabaja" Cuando vuelva a estallar la revuelta social dirán de nosotros que es que estamos por civilizar y el problema real es que ellos no llevan bozal y están por vacunar.
Cada día que pasa me estoy radicalizando más, cada día me separo más de lo "normal" cada día me parezco más a aquel muchacho de 15 años que leía a Bakunin; por suerte sigo teniendo a mano las tesis de Mao, de Ho chi Minch, de Anselmo Lorenzo, de Kropostkin y el manual de la guerrilla urbana del Che... (Coño, sólo por este texto van a saltar las alarmas)