sábado, 18 de abril de 2015

Del misterio en estos tiempos.

Vivimos, estimo, en una época de transición. (Todas lo sean probablemente) Venimos escindiendo la razón del instinto insistentemente. 

La ética moderna intentó sustituir: la diversidad por la uniformidad; la ambivalencia por un orden basado en la lógica, coherente a la razón; y pretendió lograr la regulación anteriormente en manos de los dogmas religiosos por una cantidad de preceptos morales que enseñó a obedecer.  Lo que lograba la fe, posteriormente lo logró la razón, entronada en el lugar del Dios de las barbas.


El escepticismo moderno unido al individualismo, está dejando un resquicio a lo misterioso, a lo desconocido, a  aquello a lo que se enfrentaban, supongo, los hombres como Heráclito “ Los hombres resultan incapaces de entender el logos este que siempre es, tanto antes de haberlo escuchado como después de haberlo escuchado por primera vez…..”

Solos, aislados y angustiados – abandonado el Dios del medioevo, desasidos de las cosas - al decir de Heidegger - ayudados por una razón  ya destronada, los hombres de estos tiempos vemos el misterio en el horizonte. Esto angustia y mucho.

Al misterio nos enfrentamos, nuevamente.

El tiempo está lejos aún. La razón con sus deformidades todavía es LA herramienta no UNA herramienta mas.


Celebremos entonces el advenimiento del misterio.

2 comentarios:

Malo Malísimo dijo...

Del dios barbudo al dios lógico... ¿Y ahora? No creo que sea misterio, más bien es miedo a perder lo poco propio e inalienable que la sociedad posindustrial, global, corporativista y excluyente nos ha dejado. El Misterio es saber cuando va a explotar este tinglado que nos han montado y que nadie sabe sobre que se sustenta.
Un beso

Ana López Acosta dijo...

Es la economía Malo, es la economía. Un abrazo