miércoles, 27 de diciembre de 2017

Del consumo al ajuste o del grotesco cotidiano

Recortes a prestaciones básicas, altos niveles de endeudamiento, supuesta esperanza en la llegada de capitales productivos que se sabe de antemano no van a desembarcar por acá, contracción del consumo interno, altas tasas de interés, inflación sostenida, aumento de los impuestos y servicios.

Por otro lado la presión impositiva argentina y la carencia de mano de obra calificada en muchos rubros, no permite la competencia con otros mercados.

Adonde se dirige la economía en esta coyuntura?
Adonde vamos como sociedad, confundidos y enfrentados sin saber porqué y por cuánto?
Qué fenómeno generó que los ciudadanos elijan fórmulas que ya han sido probadas y no han resultado efectivas. No solo eso sino que han producido crisis económicas y sociales de proporciones.
Qué sucedió con los gobiernos llamados progresistas, que no lograron mantener el caudal de aceptación suficiente como para seguir manejando la economía y las variables sociales de modo sustentable como para convencer a la mayoría de  los ciudadanos de que ése y no otro era el modo de gestionar el poder y la convivencia?
En esta cuestión cíclica que nos aqueja, vamos del consumo al ajuste liderados por personajes grotescamente distópicos, reflejos tal vez, de una masa conformada por un conjunto de individualidades cada vez mas confundidas y extravagantes en su búsqueda de alguna clase de identidad.
Estas masas descarriadas merecen estos gerenciadores estrambóticos.

Grotescos cotidianos que repugna observar.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Submarino ARA San Juan o De la sumersión de los derechos.

Lamentable pérdida de 44 argentinos y sobre todo la de una compañera de género, que aunque en absoluta minoría viene a demostrar, con la pérdida de su vida, lo que otras compañeras vienen demostrando desde hace siglos.

Me parece poco clara la situación en la que esta pérdida de 44 vidas humanas tiene lugar.

El PODER llámese como se llame y póngase el traje que se ponga, va a atentar, no proteger, o hacer caso omiso de los intereses de aquellos a quienes debería proteger, llámense estos últimos como se llamen y pónganse el traje que se pongan.

Deberíamos entenderlo de una vez por todas