jueves, 27 de agosto de 2009

IMPERIOS.

Ante los acontecimientos que están teniendo lugar en nuestros países latinoamericanos; la próxima reunión de los miembros del UNASUR en Bariloche, Argentina; las declaraciones del presidente de Venezuela Don Hugo Chávez Frías y la preocupación expresada por el Presidente de Ecuador Don Rafael Correa ante la instalación de bases militares norteamericanas en Colombia; el golpe de Estado reciente en Honduras y otras situaciones que podrían atentar contra la estabilidad de la región, pensé volver a subir una entrada que contiene un fragmento de Pericles que admiro muy especialmente por su atemporalidad.

El siguiente fragmento de Pericles exhortando a los atenienses a perseverar en la lucha, refiriéndose a la guerra del Peloponeso, me parece de una meridiana claridad, que da luz aún sobre ciertas actitudes imperiales de nuestros días, y debería hacernos recordar aquello del eterno retorno.
Dice Pericles: "... No penseís que lucháis por una sola cosa: impedir que vuestra libertad se convierta en esclavitud, sino también por evitar la pérdida de vuestro imperio y el peligro redundante de los odios que os atrajisteis en el mando, ni siquiera os es posible deponer el imperio, si es que alguno tiene miedo y propone tal cosa por pacifismo, dándoselas de hombre de bien, pues lo habéis convertido ya en una tiranía, cosa cuya obtención se considera injusta, pero el renunciar a ella peligroso"...." Los peloponesios trabajan con sus manos y no tienen dinero ni en poder de los particulares ni en el de los Estados...hombres como estos no pueden equipar naves ni enviar fuera a menudo grandes ejércitos...¿ y como pues gentes labradoras y no navegantes podrían hacer algo de provecho"...

Es sabido que los atenienses utilizaban el dinero de sus "aliados" " que trabajan con sus manos" para conseguir una vida libre de tareas que les permitiera el desarrollo de la sociedad ateniense que Pericles menciona mucho mas extensamente en su discurso fúnebre y que conocemos como " el siglo de oro de Atenas" Pero, como nos marca Conrado Eggers Lan en su Introdución histórica al estudio de Platón, la nostalgia del intelectualismo moderno por la época de oro de Pericles, nos hace pasar por alto :
1) la magnificación de un momento histórico por el hecho de que allí convergieron personalidades destacadas en forma INDIVIDUAL, esto nos marca un concepto de un hacer individual de la cultura, en un momento de marcada desvitalización e intelectualización de la cultura ateniense, en contraste con la intensidad de la cultura del siglo IV en que el APORTE POPULAR creó y dió impulso a manifestaciones como el teatro, e impactó a la naciente filosofía.
2) Lo que se omite también es, que las grandes personalidades surgidas en esta época de oro
"no nos cantan el esplendor de la época sino que denuncian mordazmente la situación; algunos de ellos con tal audacia que se han visto sometidos a procesos por presuntos delitos de irreligiosidad y que concluyeron el eldestierro o la muerte, como Eurípides, Anaxágoras, Protágoras y la muerte de Sócrates".....época de fariseísmo religioso"..... "de escepticismo frente a la moral y a las leyes"......"de corrupción ( el pseudo Jenofonte narra-III.1-3- que ningún asunto era despachado antes de una año en el Consejo o los Tribunales, si no mediaba una buena coima)....." Tal es el siglo de oro del cual sus representantes intelectuales mas ilustres han tratado infructuosamente de salvar a Grecia"

Recordemos que la guerra del Peloponeso, entre otras causas, se genera por el expansionismo imperialista y militar de Atenas y el temor que Esparta sentía por ella, además de que ambas potencias querían ampliar sus territorios, como magistralmente nos explica luego de 2500 años Pericles en su "exhortación a los ciudadanos".
Conocemos los complejos resultados de la guerra del Peloponeso, como conocemos los complejos resultados de las guerras actuales desatadas por el ansia expansionista de los imperios que sufrimos en la actualidad.
A pesar de la brillantez de Pericles como estratega - y de la innegable eficacia en su decir, convenciendo al pueblo con argumentos creíbles - en oposición a la burda condición de los "mandamás" actuales, escudados en argumentos absurdos y mentirosos, los resultados no parecen ser muy diferentes.
¿ Habrá que revisar los métodos?

Tucídides, Historia de la guerra del peloponeso.
Conrado Eggers Lan, Introducción histórica al estudio de Platón.

6 comentarios:

SIL dijo...

Amiga, no puedo aunque he tratado por dos veces, de hacer una sinopsis de esta entrada.
Es brillante, indiscutible, reveladora, y certera como un misíl (tomá esta metáfora literalmente, por favor).

Lo único que se me ocurre para agregar es : QUÉ ¨POCO¨ HA APRENDIDO EL HOMBRE A TRAVÉS DE LOS SIGLOS, QUE ¨NADA¨ DE SUS ERRORES , Y QUE ¨MUCHO¨ EN POS DE SU AUTODESTRUCCIÓN.
Gracias por compartir la calidad de tus publicaciones.
ABRAZO GIGANTE.

Isabel Estercita Lew dijo...

Ana querida, hace un rato me arreglaron la conexión, estuve un par de días fuera del aire. Son casi las cinco de la matina y no veo las letras, espero leerte mañana de verdad de veras... a partir del sábado estaré una semana fuera de la blogósfera, está llegando mi hijito bebé, se quedará una semana.
Estoy feliz

Besotes

Estercita

Ana dijo...

Querida Sil: gracias de nuevo por los elogios.
Las palabras de Pericles me parecen tan brillantes en su revelación de lo que un imperio ES en definitiva, que no puedo menos que recordarlas cada vez que leo alguna noticia relacionada con el imperio actual y sus satélites. Es interesante que Pericles no ocultara la condición de tiranía del imperio al dirigirse a los ciudadanos.
Efectivamente Sil, poco hemos aprendido de los errores. Especie complicada el hombre...
Un beso grandote.

Ana dijo...

Estercita querida. Disfrutá la llegada de tu bebé, a la blogosfera, me parece hay que otorgarle el tiempo que sobra.
Un besote y disfrutá, disfrutá y disfrutá más.

Isabel dijo...

Y cómo ha cambiado Atenas... y el pensamiento griego. Ya no nos quedan filósofos que nos hagan ver verdades como puños. Besos.

Ana dijo...

Hola Isabel, complejo el tema de los filósofos y las verdades...no sé si es que no hay filósosfos que las hagan ver o es que se han relativizado las verdades... Qué tema no ?
Un beso grande