martes, 17 de octubre de 2017

Ideología, información

Extrañas situaciones se están presenciando en estos días.
La atmósfera política es irrespirable. En un entramado obsceno se mezclan las acusaciones por corrupción de la lista de miembros de las conducciones de muchos países. La lista es interminable. Los reyes están desnudos.
Los aparatos de información/desinformación/contrainformación parecen ya no ser eficaces para modular a las poblaciones. Sin pensamiento crítico deviene la confusión y con ella la necesaria adherencia a ideologías variopintas
Por cuidar la ideología que nos protege, perdemos de vista que las ideas se pueden ordenar de diversas formas, perdemos de vista que no es buena la rigidez en el pensamiento, perdemos de vista que la forma en que combinamos las ideas dice mucho de nosotros, habla de nuestra capacidad y de nuestra posibilidad de crear.
En esta soledad que nos produce el tiempo que nos toca vivir, nos vemos arrastrados por la ideología de turno, la que mejor nos calma la angustia, la que nos convoca afectivamente, pero sobre todo la que nos permite consumir hasta anestesiarnos. No hay otro objetivo a la vista que la próxima noticia, el próximo escándalo, el próximo viaje, el próximo celular. Ante tanto vacío llenado por objetos desarticulados la ideología nos dará alguna pertenencia, supongo. Podemos morir o matar por ella. El concepto de ideología se ha convertido en un cliche triste, vaciado de contenido, utilizado, violado y hasta deshechado por inservible.

En este país, que sufre de personalismo crónico, los personajes se adueñan de los modelos, de los caminos, de los proyectos y de las ideologías y los ciudadanos, confundidos y asustados se adhieren a la ideología que mejor le acomoda en un momento dado, el ciudadano arreado como ganado trota de un lado al otro y adopta un conjunto de ideas sin identificar las ideas que forman el conjunto.
Ante nuestros ojos el culpable actúa de fiscal en el juicio contra la víctima o tal vez el juez en asociación ilícita con el fiscal juzgan a la victima y al culpable.


Los Justos

Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

 Jorge Luis Borges La cifra 1981





miércoles, 4 de octubre de 2017

CIERTAS VERDADES...




Hay un escándalo de pobreza en Argentina, sin duda, lo sabemos y nos duele. Pero ciertas verdades vertidas por ciertas bocas y multiplicadas por otras me generan escozor.
El Papa Ratzinger - que no repudió la ocupación alevosa que mantiene E.E.U.U en Irak y su guerra “santa” y que dijo el 16 de abril del 2008 en la Casa Blanca dirigiéndose al entonces Presidente de EE.UU de Norteamérica George W Bush, mientras se cumplían 5 años de la invasión a Irak "La libertad no es sólo un don, sino también una llamada a la responsabilidad personal. Los estadounidenses lo saben por experiencia: casi todas las ciudades de este País tienen monumentos en honor a cuantos han sacrificado su vida en defensa de la libertad, tanto en su propia tierra como en otros lugares. La defensa de la libertad es una llamada a cultivar la virtud, la autodisciplina, el sacrificio por el bien común y un sentido de responsabilidad ante los menos afortunados. Además, exige el valor de empeñarse en la vida civil, llevando las propias creencias religiosas y los valores más profundos a un debate público razonable. En una palabra, la libertad es siempre nueva. Se trata de un desafío que se plantea a cada generación, y ha de ser ganado constantemente en favor de la causa del bien" - ha instado a los fieles en Argentina a " realizar un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social, dando así cumplimiento a las exigencias evangélicas que exhortan a hacer posible una sociedad más justa y solidaria"

En Brasil , mayo del 2007, el mismo Papa Ratzinger que se entrevistó amablemente con el Sr. G. W.Bush, expresó " que en América Latina, al igual que en otras regiones se ha evolucionado" aunque haya según el pontífice "motivos de preocupación ante formas de gobierno autoritarios o sujetos a ciertas ideológías que se creían superadas y que no corresponden con la visión cristiana del hombre"
Honduras está sucediendo. Una pesadilla latinoamericana.

Papa Ratzinger rézele a su Dios Todopoderoso - que protege a los todopoderosos - y susúrrele en el oído alguna virtud encomiable, al Sur del Río Grande.